
El jefe comunal de Alto Hospicio fue categórico al explicar las razones tras la reducción de prestaciones nocturnas en el recinto de salud. Bajas transferencias desde el Ministerio de Salud, el alto costo de la recolección de basura y la presencia del Hospital Comunitario sustentan la postura del municipio.
El alcalde Patricio Ferreira transparentó el complejo escenario financiero que atraviesa la casa edilicia y que golpea de lleno al CESFAM La Tortuga. Sin rodeos, la autoridad descartó la posibilidad de mantener abierto el establecimiento durante las 24 horas del día, argumentando un recorte sostenido en las remesas centrales destinadas a la atención primaria.
El municipio no continuará inyectando fondos propios para cubrir el déficit generado por las menores transferencias del Estado.
«¿Disminuye el horario de atención? ¿No hay solución? No, no, no, porque no tenemos plata en realidad. Esa es la verdad. La falta de recursos es importante. Nosotros no podemos seguir subsidiando con recursos que no tenemos porque hoy día se han ido recortando los recursos en materia de salud», gatilló el jefe comunal, dejando en claro que las arcas locales no dan para más.
Apretón presupuestario y conversación con el Concejo Municipal
La decisión de acortar la jornada en el recinto de salud no se tomó de la noche a la mañana. Ferreira detalló que el tema fue analizado directamente con el cuerpo de concejales, coincidiendo en la necesidad de apretar las finanzas locales frente a los tijeretazos que vienen desde el nivel central y las subdirecciones del Ministerio de Salud.
Las autoridades locales acordaron priorizar el marco presupuestario para evitar un quiebre financiero en la administración municipal.
El edil insistió en que insistir en la operación continua resulta inviable bajo las actuales condiciones de financiamiento. «Tenemos que sufrir un apretón fuerte en materia presupuestaria porque hay recortes también de parte del Estado, de la propia subdirección, en este caso el Ministerio de Salud también. Así que no nos podemos, como digo, insistir en mantener abiertos», remarcó.
La urgencia se deriva al Hospital Comunitario de Alto Hospicio
Parte medular del argumento comunal radica en el cambio de infraestructura que vivió la ciudad en los últimos años. Antes de la entrada en marcha del Hospital Comunitario, la atención primaria debía asumir labores de contingencia que sobrepasaban su rol natural. Hoy, con el recinto hospitalario operativo, el escenario es completamente distinto.
Ferreira recordó que la atención primaria no está diseñada para absorber emergencias complejas cuando existe un hospital en la misma comuna.
«Además, si tenemos un hospital tan maravilloso, que es el que tiene que recibir la urgencia, digamos. Eso ocurre en todas las comunas del país. Las urgencias las atienden los hospitales. En Iquique, si usted tiene una urgencia, va al hospital, no va a un CESFAM y no va a un CECOSF. Nosotros lo hacíamos antes acá porque no teníamos hospital, pero ya que tenemos un hospital que está funcionando al 100% hace un par de años, el hospital tiene que responder», enfatizó.
Royalty Minero: La recolección de basura y el agua potable absorben los fondos
Ante las interrogantes sobre el destino de los Fondos del Royalty Minero —que representan cerca de 2.000 millones de pesos anuales para Alto Hospicio—, el alcalde desglosó la enorme presión que ejercen los servicios básicos sobre el presupuesto general. El crecimiento explosivo de la población disparó los costos operativos en áreas críticas del territorio.
El servicio de recolección de residuos domiciliarios y la disposición final absorben entre 250 y 300 millones de pesos todos los meses.
«La plata del Royalty son 2.000 millones que no llegan al año y los que tenemos que invertir… muchos de esos recursos se van para atender los temas de sacar la basura. La basura nos ha crecido montones hoy día. Ya estamos pagando casi 250, 300 millones de pesos mensuales, y además tenemos que pagar la disposición final. Es complejo pagar el agua porque tenemos que entregar un camión aljibe con agua a cada familia», explicó el jefe municipal.
Reajustes continuos para no salirse del presupuesto
El equipo financiero de la municipalidad mantiene una revisión lupa sobre cada ítem de gasto. Ferreira reveló que la Dirección de Administración y Finanzas exige monitoreos constantes para evitar sobrepasos, especialmente considerando que el municipio debe guardar margen para responder a contingencias imprevisibles que golpean a la comuna.
Las emergencias climáticas y territoriales obligan a redistribuir recursos que originalmente estaban destinados a otras carpetas.
«Mi director de Administración y Finanzas permanentemente me está diciendo que estemos revisando. Tuvimos que sacar recursos que estaban destinados para otros lados para poder atender la emergencia, porque era una emergencia y había que atenderla», argumentó Ferreira, confiando en que los vecinos sabrán adaptarse de forma paulatina a la red de atención del hospital local.




