
Las sanciones a nivel nacional ya superan los 318 millones de pesos desde 2025 por empresas que se hacen las desentendidas con la ley. Las denuncias apuntan principalmente a jefaturas que no pagan el internet o la luz, fallas en seguridad y el no respeto al derecho a desconectarse.
El home office llegó para quedarse, pero no a cualquier costo ni bajo las reglas arbitrarias de los empleadores. La Dirección del Trabajo (DT) destapó una realidad compleja al revelar que, entre 2025 y lo que va de este 2026, ha cursado 114 sanciones económicas que superan los 318 millones de pesos a nivel nacional debido a empresas que vulneran la Ley 21.220, la normativa que regula el teletrabajo y el trabajo a distancia en Chile.
El organismo fiscalizador recibió un total de 711 denuncias en este período, dejando en claro que la relación laboral detrás de la pantalla sigue sacando chispas.
Nuestra región no se queda atrás en esta radiografía virtual. Tarapacá anota actualmente a 506 personas trabajando formalmente desde sus casas, una cifra que aporta su grano de arena al gigantesco universo nacional de 149.816 teletrabajadores distribuidos en poco más de 6.100 empresas. A nivel país, los rubros que concentran a la mayoría de estos trabajadores son el comercio, las actividades profesionales y el sector de información y comunicaciones.
Los tres pecados capitales de las empresas en el trabajo virtual
¿Por qué están denunciando tanto los trabajadores? Los fiscalizadores de la DT detectaron tres motivos principales que se repiten constantemente en los formularios de reclamo. El primero es la porfía de algunas jefituras que se niegan a otorgar la modalidad de teletrabajo a aquellas personas que tienen derecho preferente por ley, como los cuidadores. El segundo gran problema es el no pago de los costos operacionales, es decir, empresas que no le financian el internet, la luz o los insumos básicos a sus empleados para que cumplan sus funciones.
El tercer factor crítico apunta directo a las deficientes condiciones de higiene, seguridad y salud laboral en las casas, sumado a la vulneración del descanso. El Seremi del Trabajo y Previsión Social (s) de Tarapacá, Jaime Rojas, abordó el tema sin rodeos y recordó que si bien estas modalidades entregan una tremenda flexibilidad, las reglas del juego son sumamente claras: las empresas tienen la obligación legal de proveer todos los equipos necesarios y respetar de forma sagrada el derecho a la desconexión apenas termina la jornada horaria.
Ojo con la diferencia: Teletrabajo no es lo mismo que trabajo a distancia
La ley chilena divide la cancha de forma muy clara desde que entró en vigencia en el año 2020. Por un lado está el teletrabajo, que es cuando la persona ejecuta sus labores amarrada obligatoriamente a medios tecnológicos, informáticos o de telecomunicaciones. Por el otro lado figura el trabajo a distancia, que simplemente faculta al empleado a cumplir sus metas fuera de las dependencias de la empresa, ya sea en su casa o en otro recinto, sin la necesidad de depender de herramientas digitales.
Ambas opciones, eso sí, exigen exactamente el mismo estándar de respeto a los derechos del trabajador. Como las infracciones siguen a la orden del día, las autoridades regionales reforzaron el llamado a no dejarse pasar a llevar. La Dirección del Trabajo mantiene un plan de fiscalización permanente en Tarapacá, por lo que cualquier persona que sienta que le están apagando el computador fuera de horario u obligándola a costear los gastos del negocio puede estampar su denuncia de inmediato a través del portal web de la DT o yendo directamente a las oficinas del servicio en nuestra región.




