
En una acción coordinada por TPA, EPA y Ultraport, vecinos, estudiantes y agrupaciones civiles se desplegaron por el casco histórico del monumento para retirar decenas de kilos de residuos plásticos y de vidrio, reforzando la corresponsabilidad en el cuidado del patrimonio regional.
Con el firme propósito de preservar el valor histórico, turístico y cultural del principal ícono de la ciudad, se llevó a cabo una masiva jornada de limpieza y recuperación ambiental en el casco histórico y los faldeos del Morro de Arica. La iniciativa socioambiental fue considerada por las principales empresas del nodo portuario local: Terminal Puerto Arica (TPA), Empresa Portuaria Arica (EPA) y Ultraport, logrando convocar y articular a más de 100 voluntarios pertenecientes a diversos estamentos públicos, privados y educacionales de la Región de Arica y Parinacota.
El despliegue territorial, enfocado en mitigar la acumulación de desechos en las zonas de mayor tránsito peatonal y turístico del peñón, arrojó balances sumamente positivos en materia de descontaminación, logrando retirar cerca de 40 kilos de vidrio y 30 kilos de plástico, residuos que amenazaban la conservación de este monumento nacional.
Un compromiso compartido por el desarrollo sostenible
El éxito de la convocatoria radica en el enfoque de vinculación con el medio que sostienen las entidades portuarias. Camilo Jobet, Gerente General de Terminal Puerto Arica (TPA), realzó el valor de la actividad señalando que esta forma parte de un compromiso irrenunciable con el entorno. «Hoy más de 100 personas nos reunimos para contribuir a la limpieza del Morro, uno de los principales patrimonios de nuestra ciudad. Nuestro llamado es a que todos cuidemos los espacios públicos, porque mantener limpia nuestra ciudad es una responsabilidad compartida«, enfatizó el ejecutivo.
En esa misma línea, Daniel Romero, Subgerente de Personas y Sostenibilidad de TPA, colocó especial hincapié en el recambio generacional y la concientización temprana, manifestando que «la participación de más de 100 personas demuestra el compromiso de la comunidad con el cuidado de nuestro patrimonio. Destacamos especialmente a los estudiantes, porque ayudan a fortalecer una cultura de respeto por el entorno y el desarrollo sostenible de nuestra región».
Desde la vereda de los operadores de carga, el Gerente General de Ultraport Arica, Gerald Kong, apuntó a la cohesión social como motor de crecimiento urbano. «Creemos que el desarrollo también se construye trabajando junto a nuestros vecinos, establecimientos educacionales e instituciones locales. Como empresa seguiremos apoyando actividades que contribuyan al bienestar de la comunidad«, aseveró.
Asimismo, la Gerenta de Desarrollo y Sostenibilidad de Empresa Portuaria Arica (EPA), Eileen Reyes, recordó que esta no es una acción aislada, sino una política permanente en el tiempo. «Esta es una iniciativa que impulsamos hace varios años junto a Terminal Puerto Arica, Ultraport y distintas organizaciones de la comunidad para cuidar uno de los principales patrimonios de nuestra ciudad», complementó.
Transversal apoyo civil: Educación, cultura y fe en la zona cero
La jornada destacó por su alta heterogeneidad y espíritu colaborativo. En los faldeos del Morro coincidieron cuadrillas operativas de la Asociación Gremial UTA, la ONG Gestión Chinchorro, la oficina de DIPRESEH-IMA y el programa de Recuperación de Espacios Públicos de la Municipalidad de Arica, junto a los residentes agrupados en la Junta de Vecinos N°20.
El bloque estudiantil estuvo representado por delegaciones del Liceo Domingo Santa María, Arica College, Colegio Pedro Lagos Marchant y Colegio Miramar, transformando la jornada de retiro de basura en un aula abierta de educación cívico-ambiental.
Una de las aristas más emotivas la aportó el mundo de la cultura tradicional nortina a través de la Asociación Norte de Bailes Religiosos San José. Yasmina Navarro, Presidenta de la Sociedad Religiosa Gitano Águilas del Norte, explicó la profunda conexión espiritual con el monumento histórico.
«Para nosotros es muy importante participar en esta jornada de limpieza, porque este lugar tiene un profundo significado para los bailes religiosos. Cada año realizamos aquí nuestra venia antes de partir al pueblo de La Tirana. Contribuir al cuidado de este espacio es una forma de valorar nuestro patrimonio y mantenerlo en buenas condiciones para toda la comunidad», relató la dirigenta.
Cultura de la corresponsabilidad
Más allá de las alentadoras cifras de reciclaje y recolección de polímeros y vidrios, las organizaciones promotoras insistieron en que el fin último de estas intervenciones es sembrar una cultura de conciencia y corresponsabilidad urbana.
Bajo la premisa de que el Morro de Arica es una herencia colectiva, las autoridades del puerto y del municipio reiteraron el llamado a la ciudadanía local y a los operadores turísticos a proteger el entorno y evitar microbasurales, entendiendo que la preservación de la identidad ariqueña y la calidad de vida de sus habitantes es una tarea comunitaria diaria.




