
La ‘Canarinha’ aplastó a Escocia en Miami para asegurar el liderato del Grupo C por sobre un combativo Marruecos, presenciando además el emotivo retorno de Neymar a las convocatorias. Por su parte, el anfitrión azteca firmó campaña perfecta con nueve unidades tras borrar de la cita planetaria a República Checa en un Estadio Azteca que ovacionó el ingreso del histórico Guillermo Ochoa.
La emoción de la Copa del Mundo de la FIFA 2026 ha entrado en tierra derecha con la definición de la fase grupal. En una jornada electrizante, la selección de Brasil goleó de forma inapelable por 3-0 a Escocia en la ciudad de Miami, un resultado contundente que ratifica su chapa de candidato al título y le permite asegurar el liderato del Grupo C, timbrando sus pasajes oficiales a los dieciseisavos de final del certamen planetario.
El Scratch sacó a relucir su jerarquía internacional ante un combinado europeo ordenado pero errático en el fondo. La gran figura de la tarde estadounidense fue el delantero del Real Madrid, Vinícius Júnior, quien aprovechó dos profundos horrores defensivos para anotar a los 7 y 45+3 minutos de la primera fracción. La sentencia del compromiso llegó en el complemento, cuando Matheus Cunha clavó el 3-0 definitivo a los 60 minutos de juego.
Con la victoria completamente asegurada en el bolsillo, el estratega Carlo Ancelotti decidió cuidar piezas pensando en los duelos de eliminación directa y retiró a Casemiro, quien se encontraba al borde de la suspensión por acumulación de tarjetas. Sin embargo, el momento de mayor efervescencia en las gradas ocurrió cuando la afición brasileña comenzó a ovacionar el retorno de Neymar. El astro y máximo goleador histórico de la Verdeamarela (79 tantos) estuvo por primera vez en el banquillo tras la grave lesión sufrida en mayo; si bien no sumó minutos en cancha, su presencia encendió el fervor total de la torcida de cara a los próximos desafíos del pentacampeón.
Con este éxito, Brasil cerró su zona con 7 puntos, quedándose con el primer lugar por sobre Marruecos debido a su mejor diferencia de goles. Escocia, con 3 unidades, deberá aguardar el desenlace de los demás grupos para ver si logra meterse de forma agónica entre los mejores terceros.

Campaña perfecta del anfitrión: México desata la locura en el Azteca
Por otro lado, en el Grupo A, México ratificó su tranco perfecto tras golear por 3-0 a una decepcionante República Checa ante un abarrotado Estadio Azteca. Pese a que el «Tri» ya se encontraba clasificado a la ronda de los 32 mejores con anticipación, el director técnico Javier «Vasco» Aguirre rehusó alinear un elenco netamente alternativo y saltó al césped de Ciudad de México con una oncena estelar que terminó barriendo a los europeos de la Copa del Mundo.
Aunque la primera mitad careció de profundidad e ideas, el combinado azteca se soltó en la segunda fracción impulsado por el talento joven de Gilberto Mora. La paridad se rompió a los 55 minutos gracias a un punzante contragolpe culminado por Mateo Chávez, quien desparramó a un defensor checo antes de anotar un golazo en lo que representa su bautismo de gol en citas mundialistas. Solo seis minutos después, Julián Quiñones capturó una serie de rebotes en el área para estirar las cifras a 2-0.
El clímax de la emotividad mexicana se desató en el minuto 78, momento en que Aguirre llamó a la cancha al histórico arquero Guillermo «Memo» Ochoa, permitiéndole sumar minutos en lo que es el sexto Mundial de su carrera. El mítico guardameta reemplazó a Raúl Rangel bajo una de las ovaciones más ensordecedoras de la jornada. Finalmente, en el cuarto minuto de descuento, Álvaro Fidalgo cerró el 3-0 que posiciona a México en la siguiente ronda con puntaje ideal de 9 unidades, dejando a los checos eliminados con apenas un punto.

Marruecos remonta con sufrimiento ante Haití y viaja a Monterrey
La definición del Grupo C no estuvo exenta de dramatismo para el sublíder de la zona. Marruecos debió batallar arduamente y venir desde atrás para terminar imponiéndose por un vibrante 4-2 ante el seleccionado de Haití. El cuadro caribeño, que arrastraba una sequía goleadora de 52 años en mundiales, sorprendió al planeta al ponerse en ventaja en dos oportunidades gracias a un infortunado autogol del arquero Yassine Bounou y dos espectaculares conquistas del ariete Wilson Isidor.
Pese al golpe, el cuadro africano supo reaccionar a tiempo a base de su jerarquía colectiva. Achraf Hakimi e Ismael Saibari —este último anotando su tercer gol consecutivo en el certamen— emparejaron las acciones antes del descanso. En la segunda parte, la angustia marroquí comenzó a disiparse cuando Soufiane Rahimi decretó el 3-2 parcial con un disparo desviado que se coló directo en la escuadra, desatando las lágrimas de alivio del futbolista, mientras que Gessime Yassine selló el 4-2 definitivo sobre el final.
A pesar de igualar en 7 puntos con Brasil, Marruecos debió conformarse con el segundo lugar de la zona por diferencia de goles, un factor estadístico que obligará a la escuadra africana a viajar hasta Monterrey para disputar los dieciseisavos de final el próximo lunes, donde asoma un durísimo y probable cruce frente a potencias del calibre de Países Bajos o Japón.





