
Bajo el liderazgo del Teniente de Reserva Daniel Soto Gutiérrez, la unidad marcó el inicio del ciclo de instrucción 2026. La ceremonia, cargada de simbolismo familiar y patriotismo, reafirmó el rol estratégico de los reservistas como puente entre el Ejército y la sociedad civil en situaciones de emergencia y vinculación social.
En una solemne ceremonia realizada en el Patio de Honor de la Brigada Motorizada Nº4 «Rancagua», se llevó a cabo el Reinicio de Actividades Anuales de la Reserva Militar 2026 en Arica. Este hito no solo marca el comienzo del ciclo de instrucción y entrenamiento para los ciudadanos que sirven a la patria de forma voluntaria, sino que también sirve para reconocer el compromiso de aquellos reservistas que han destacado por su entrega y disciplina.
El evento estuvo marcado por el testimonio del Teniente de Reserva Daniel Soto Gutiérrez, quien personifica la esencia del reservista moderno: un ciudadano profesional que integra los valores militares en su vida cotidiana. Soto, quien es Profesor de Educación Física e Inspector General en un establecimiento educacional de Arica, destacó que su motivación nace de un profundo legado familiar.
Un legado de servicio: De padres a hijos
Para el Teniente Soto, vestir el uniforme es la continuación de una historia de vida. Su padre sirvió más de 33 años en la Brigada «Rancagua», y su hermano se encuentra actualmente en servicio activo. “Ese legado familiar me impulsa a mantener vivo el vínculo con los valores y principios institucionales, y a servir con orgullo y vocación a nuestra Patria”, expresó el oficial de reserva.
La Reserva Militar cumple un rol que va más allá de lo estrictamente bélico. Según explicó Soto, los reservistas actúan como un puente estratégico entre el personal activo y la sociedad civil, fortaleciendo la organización necesaria para actuar ante catástrofes y emergencias que puedan afectar al territorio nacional.
Formación integral y apoyo a la comunidad
El plan de actividades para este 2026 contempla un desarrollo integral que incluye:
- Instrucción militar periódica: Entrenamiento constante para mantener la operatividad y disciplina.
- Apoyo en ceremonias oficiales: Presencia en los actos republicanos más importantes de la Región de Arica y Parinacota.
- Vinculación con la comunidad: Labores sociales y administrativas que acercan la institución a los ciudadanos locales.
“Somos ciudadanos activos que visten el uniforme con responsabilidad y vocación de servicio”, remarcó el Teniente, subrayando que la preparación técnica es fundamental para estar listos cuando el país lo requiera.
Invitación a las nuevas generaciones
En el marco de este reinicio de actividades, la Brigada Motorizada Nº4 «Rancagua» extendió una convocatoria abierta a hombres y mujeres de entre 18 y 45 años que sientan el llamado de servir a Chile. La invitación busca integrar a nuevos voluntarios que deseen encontrar en la Reserva una formación basada en la disciplina y el orgullo institucional.
“Porque sin importar el lugar, motivo o circunstancia, ¡Chile siempre puede contar con su gloriosa Reserva!”, concluyó el Teniente Soto, reafirmando un compromiso inquebrantable que guía tanto su vida profesional en las aulas como su vida militar en los cuarteles.
“Ser reservista es un honor que guía e inspira mi vida profesional y cotidiana. La Reserva Militar cumple un rol estratégico: somos el puente entre el personal activo y la sociedad civil”, destacó el Teniente Daniel Soto Gutiérrez.




