
A solo días de la puesta en marcha del plan Escudo Fronterizo, el gobernador de Arica y Parinacota, Diego Paco, entregó un balance positivo respecto al control migratorio. Según la autoridad regional, desde el inicio del Gobierno del presidente José Antonio Kast el pasado 11 de marzo, se ha registrado una drástica caída en las tentativas de ingreso irregular.
Las cifras oficiales contabilizan apenas cinco personas que intentaron cruzar hacia Chile por la frontera norte. En contraste, la autoridad reveló que la tendencia se ha invertido totalmente, detectándose a 57 personas que buscaron abandonar el territorio nacional por pasos no habilitados en la última semana.
El despliegue actual contempla la intervención de 30 kilómetros en zonas críticas del desierto plano. En este sector se están instalando barreras diseñadas para impedir el tránsito de vehículos y personas en áreas de baja visibilidad. En la provincia de Parinacota, el Ejército duplicó su dotación para reforzar la seguridad.
En ese sentido, Diego Paco, gobernador de Arica y Parinacota, afirmó que «nosotros como Estado debemos tomar estas primeras iniciativas; a pocos días de asumir un nuevo gobierno, creo que estamos por el camino y va bien». La autoridad regional precisó que, si bien el flujo ya venía disminuyendo, las señales actuales son fundamentales.
El jefe regional sostuvo que «decir que se van a acabar en un 100% tanto el ingreso como el regreso, eso no es verdad. Pero lo que sí hay que hacer es tomar estrategias con zanjas, con barreras, con lo que sea, para ponérsela más difícil al crimen organizado«.
Paco enfatizó que se está focalizando la inversión pública en los 37 puntos que son utilizados constantemente para el movimiento irregular. Finalmente, recalcó que se requiere de una acción coordinada entre la PDI, el Ejército y Carabineros para dar garantías de orden en toda la zona fronteriza.







