InternacionalNoticias

CRISIS EN BOLIVIA: BLOQUEOS Y 44 DÍAS DE CONFLICTO SOCIAL PROVOCAN PÉRDIDAS HISTÓRICAS POR MÁS DE US$ 2.760 MILLONES

La Cámara Nacional de Industrias (CNI) emitió un lapidario informe que advierte un impacto directo del 5,5% en el PIB del país vecino. Más de 13.000 industrias están afectadas y las movilizaciones radicales, que exigen la renuncia del mandatario Rodrigo Paz, comienzan a mostrar signos de desgaste tras más de un mes de paralización total.

La crisis política y social que sacude a Bolivia ha entrado en un escenario de extrema gravedad con repercusiones económicas que amenazan con desestabilizar por completo el aparato productivo de la nación altiplánica. Al cumplirse 44 días de movilizaciones sociales y bloqueos de carreteras de carácter indefinido, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) volvió a encender las alarmas globales al emitir un balance financiero y operativo que ha sido calificado como «lapidario» por los diversos gremios de la región.

A través de un comunicado oficial difundido en las plataformas digitales de la entidad, el sector industrial organizado desnudó la cruda realidad que enfrentan las cadenas de suministro: más de 13.000 industrias se encuentran severamente afectadas a nivel nacional, manteniendo bajo una condición de profunda incertidumbre y riesgo a cerca de 150.000 trabajadores del rubro manufacturero, comercial y productivo boliviano.

Un desangre financiero de 12 millones de dólares diarios para la industria

El informe técnico de la CNI especifica que el sector industrial sufre de manera aislada pérdidas por US$ 12 millones diarios. Al realizar el cómputo acumulado hasta este lunes, el daño específico al ecosistema de fábricas y empresas manufactureras ya asciende a los US$ 552 millones.

Sin embargo, al evaluar el panorama macroeconómico global de la nación, el escenario es aún más devastador. La paralización de las principales rutas terrestres del país genera un desangre total y generalizado. Según la CNI:

“El golpe a la economía nacional es directo: 5,5% de afectación al PIB. Se pierde 60 millones de dólares cada día. En total, más de $us 2.760 millones”, detalla con dramatismo el manifiesto empresarial.

Esta cruda actualización representa un salto crítico respecto al balance inicial que la misma CNI emitió el pasado 28 de mayo, cuando el conflicto bordeaba el mes de vigencia. En aquel reporte, la afectación proyectada al Producto Interno Bruto (PIB) de 2026 se calculaba en un 2,26%, cifra que hoy prácticamente se ha duplicado debido a la nula capacidad de los actores políticos para destrabar el conflicto.

De las demandas salariales a la exigencia de renuncia presidencial

La génesis de este estallido se remonta al pasado 1 de mayo, cuando la Central Obrera Boliviana (COB) decretó un paro general indefinido, medida a la que solo dos días después se plegaron las poderosas bases campesinas del departamento de La Paz, iniciando el bloqueo sistemático de las redes viales.

Si bien la bandera de lucha inicial de los trabajadores organizados se concentraba en exigir un incremento salarial del 20% junto al cumplimiento de su pliego petitorio sectorial, la movilización sufrió una rápida metamorfosis política. Al captar el descontento de otros sectores, incluyendo a comunidades rurales y facciones civiles afines al expresidente Evo Morales, el petitorio original fue desplazado por una consigna radical: hoy las movilizaciones exigen de forma intransigente la renuncia del presidente de la República, Rodrigo Paz.

Diálogos frustrados y un incipiente desgaste en las bases

Hasta la fecha, todos los intentos de diálogo y mesas de negociación entre el Poder Ejecutivo y los comités de huelga han fracasado de manera sucesiva, debido a la polarización de las posturas. Sin embargo, analistas internacionales y observadores en terreno advierten que el conflicto podría estar entrando en un punto de inflexión.

En las últimas jornadas se ha constatado que la movilización tiende a debilitarse de forma paulatina, gatillada principalmente por el evidente cansancio físico y económico de las bases movilizadas, que ya suman un mes y medio sin percibir ingresos. Ante este escenario de desgaste, diversos dirigentes han comenzado a proponer públicamente una «pausa humanitaria» en los bloqueos de carreteras, buscando abrir una ventana de negociación directa y sin condiciones previas con el Gobierno de Rodrigo Paz para evitar la quiebra masiva del aparato industrial boliviano.

Artículos relacionados

Botón volver arriba
🔴 En vivo