
Una de las primeras decisiones adoptadas por la nueva ministra de Seguridad, María Trinidad Steinert Herrera, apunta a reorganizar el uso del personal policial para aumentar la presencia de Carabineros en labores operativas.
La autoridad resolvió eliminar el cargo de oficial de enlace de Carabineros en delegaciones presidenciales y secretarías regionales ministeriales de Seguridad, función que hasta ahora cumplían cerca de 30 oficiales distribuidos en distintas reparticiones del país.
La medida busca optimizar el uso de los recursos policiales y reforzar el trabajo en terreno, permitiendo que los uniformados que desempeñaban labores administrativas vuelvan a unidades operativas.
REORGANIZACIÓN DEL PERSONAL POLICIAL
Hasta ahora, el rol de oficial de enlace consistía en actuar como puente entre las autoridades civiles y los altos mandos de Carabineros en cada región. Desde esas oficinas se facilitaba el intercambio de información clave sobre delitos, operativos policiales, accidentes o situaciones de contingencia.
Además, estos funcionarios también participaban en instancias de coordinación como mesas de seguridad y Comités de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID), apoyando a delegados presidenciales y seremis en la planificación de medidas de seguridad o actividades oficiales.
Sin embargo, desde el entorno de la ministra señalan que la nueva administración busca priorizar el despliegue policial en terreno, reduciendo funciones consideradas administrativas.
MÁS CARABINEROS EN TERRENO
La decisión se enmarca en una política de austeridad y eficiencia en el uso del personal policial, con el objetivo de que los funcionarios destinados a estas labores vuelvan a los cuarteles para asumir tareas operativas y liderar procedimientos contra la delincuencia.
De esta forma, los cerca de 30 oficiales que cumplían labores de enlace serán reasignados a nuevas funciones dentro de la institución, fortaleciendo el trabajo policial en distintos puntos del país.
Pese a este cambio, se aclaró que los servicios de escolta entregados por el Departamento de Protección de Personas Importantes (PPI) de Carabineros se mantendrán, por lo que las autoridades del Estado que requieran protección seguirán contando con ese apoyo especializado.
La medida marca una de las primeras señales de la estrategia que la ministra Steinert buscará implementar en materia de seguridad durante los próximos años, enfocada en aumentar la presencia policial y mejorar la capacidad operativa frente a la delincuencia.







