
Un emblemático hito cultural se conmemora en Tarapacá, luego de que el Museo Corbeta Esmeralda alcanzara oficialmente sus 15 años de trayectoria. El recinto de Iquique, consolidado como una de las obras patrimoniales más importantes del norte, celebra una década y media resguardando la historia naval con una propuesta de alto estándar y profundo sentido de arraigo local.
La iniciativa nació originalmente como un anhelo de los trabajadores de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi, quienes buscaron legar este espacio a través de un Proyecto Bicentenario de Chile. La obra se materializó bajo la Ley de Donaciones Culturales y su ejecución física fue liderada por la Corporación Patrimonio Marítimo de Chile, entidad que mantiene su administración.
MÁS DE UN MILLÓN DE VISITAS Y UN NUEVO LANZAMIENTO EDITORIAL
Desde su inauguración el 20 de mayo de 2011, el recinto iquiqueño registra un marco histórico superior a un millón de personas recibidas. Los asistentes reviven el Combate Naval de Iquique mediante 13 escenas museográficas de gran realismo, sumando además en este aniversario el lanzamiento del libro «Historia del Museo Corbeta Esmeralda», trabajo que plasma la génesis y desarrollo actual del proyecto.

Las autoridades del sector destacaron el impacto del buque interactivo en el desarrollo cultural nortino. El presidente de la Corporación Patrimonio Marítimo de Chile, almirante Juan Andrés de la Maza, relevó la importancia de la fecha señalando que “en esta significativa conmemoración, destacamos a quienes han sido parte de este proyecto, cuyo trabajo ha permitido mantener viva la memoria de una de las páginas más emblemáticas de nuestra historia. Este aniversario número 15 invita a renovar el compromiso con la protección y difusión de nuestro patrimonio marítimo”.
EL IMPACTO EN LA IDENTIDAD DE LA REGIÓN DE TARAPACÁ
El respaldo privado ha sido fundamental para sostener el posicionamiento del museo como un polo de atracción internacional. En representación de la minera que impulsó la obra como aliado estratégico, el gerente de Asuntos Públicos de Collahuasi, Luciano Malhue, valoró el rol identitario de la estructura precisando que “esta reproducción de la Corbeta Esmeralda es mucho más que un proyecto museográfico; es una obra diseñada con sentido de pertenencia e identidad. Su consolidación está avalada en diversos reconocimientos nacionales y extranjeros por su excelencia, propuesta y un aporte relevante al patrimonio”.
Finalmente, el equipo humano que da vida a los guiados en el borde costero reafirmó el compromiso de entregar una atención diferenciada a cada usuario. El director del Museo Corbeta Esmeralda, Miguel Riquelme, ensalzó las cualidades del personal técnico sosteniendo que “es único en su tipo en Chile y, además, cuenta con personal especializado para guiar a todos los visitantes, lo que hace que, más que una visita, sea una experiencia única y especial”.




