
Un fuerte remezón deportivo mantiene en vilo al circuito internacional a solo días del inicio de Roland Garros, luego de que se instalara con fuerza la posibilidad de un inédito boicot por parte de las máximas figuras del tenis. La histórica protesta responde al creciente malestar por el reparto de premios económicos en el segundo Grand Slam de la temporada, una polémica que escaló a niveles críticos en las últimas semanas y que ya gatilló las primeras medidas de presión, como la limitación de ruedas de prensa a 15 minutos y la cancelación total de entrevistas individuales en París.
El conflicto estalló con fuerza luego de que la organización del torneo francés anunciara una bolsa total de 61,7 millones de euros para este 2026. Pese a representar un aumento del 9,4%, el sindicato de jugadores denuncia que la participación porcentual de los tenistas sigue cayendo de forma alarmante, pasando de un 15,5% percibido en 2024 a un escaso 14,9% proyectado para esta edición, cifra que se encuentra extremadamente lejos del 22% que distribuyen habitualmente los principales torneos de los circuitos ATP y WTA.
EL PROFUNDO DIAGNÓSTICO INSTITUCIONAL DE «NOLE»
En medio de este complejo escenario, donde estrellas de la categoría de Aryna Sabalenka ya agitaron el ambiente deslizando públicamente la opción de no presentarse a jugar, la raqueta número 4 del mundo decidió romper el silencio con una postura reflexiva. Respecto a los planes de rebelión de sus pares, el campeón de 24 títulos de Grand Slam, Novak Djokovic, optó por desmarcarse de la estrategia inicial manifestando que “yo no fui parte del proceso ni del plan ni de la toma de decisiones, así que no puedo comentarlo”.
El tenista serbio aprovechó la instancia para apuntar de manera directa al problema de fondo que golpea a las principales esferas del deporte blanco. El destacado tenista profesional, Novak Djokovic, profundizó en su lamento respecto a la actual administración institucional precisando que “los torneos de Grand Slam, los organismos rectores, los circuitos… estamos muy fragmentados y esta mayor fragmentación me duele mucho personalmente, no me gusta nada verlo”.
LA DEFENSA DE LA BASE Y LA RESPUESTA DE LA ORGANIZACIÓN
Para el oriundo de Belgrado, la discusión no pasa únicamente por las ganancias inmediatas de las grandes estrellas del circuito, sino por asegurar el sustento de quienes reman desde atrás en los puestos secundarios de la clasificación. El ex número uno del mundo, Novak Djokovic, puso el foco en el futuro de la actividad sosteniendo que “si queremos desarrollar el deporte en su conjunto y aumentar el número de niños que aspiran a ser profesionales, entonces debemos hablar de lo que es más importante para mí: cómo desarrollar el deporte desde la base”.
En esa misma línea, el experimentado jugador recalcó la enorme responsabilidad social que recae sobre los hombros de los líderes del escalafón mundial en beneficio de las categorías inferiores. El referente del tenis global, Novak Djokovic, argumentó su postura gremial señalando que “siempre he apoyado a los jugadores para defender sus derechos y un futuro mejor, no sólo a los mejores, sino a los de todos los rankings y categorías, a menudo olvidados. Tendemos a olvidar la poca cantidad de personas que viven de este deporte”.
El histórico deportista cerró su intervención enviando un contundente recado a los organizadores del certamen de tierra batida. El multicampeón serbio, Novak Djokovic, sentenció los lineamientos de la disputa afirmando que “quienes están en la cima del ranking deben velar por el bienestar de todos los demás si queremos que los jugadores puedan vivir dignamente de su deporte y no sólo sobrevivir”. Por su parte, la directora de Roland Garros, Amélie Mauresmo, reconoció públicamente la existencia de esta severa crisis interna, aunque descartó de plano aplicar modificaciones económicas de última hora para la edición que arranca el próximo fin de semana.




