
El seremi Omar Salazar visitó las instalaciones de la unidad especializada de Carabineros en Iquique, donde conoció en detalle los laboratorios de bioquímica y balística forense, destacando el uso del sistema IBIS Trax para rastrear casquillos y vincular armamento en distintos delitos de la región.
La tecnología y la ciencia dura mueven los hilos detrás de cada investigación compleja en el norte. El seremi de Seguridad Pública de Tarapacá, Omar Salazar, cruzó este viernes las puertas del Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) en Iquique para mirar de cerca cómo opera la unidad por dentro.
El anfitrión de la jornada, el jefe de Labocar Iquique, teniente coronel Reinaldo Rivero, guio a la autoridad por las distintas secciones del recinto. La idea principal sobre la mesa fue mostrar sin filtros las capacidades técnicas, científicas y humanas con las que cuenta el equipo especializado para respaldar las pesquisas policiales en la región.
Bioquímica y balística forense bajo la lupa
El recorrido no se quedó en saludos protocolares. Los peritos explicaron en detalle las operaciones diarias que realizan en áreas tan sensibles como la bioquímica y la balística forense, esta última enfocada directamente en desentrañar el origen de armas de fuego, proyectiles y municiones recuperadas en sitios del suceso.
Cada casquillo y cada rastro biológico pasan por un riguroso proceso analítico. Los funcionarios detallaron cómo convierten indicios mudos en pruebas contundentes que después facilitan el trabajo de las fiscalías en las distintas causas abiertas en la zona.
Tecnología IBIS Trax: la base de datos que conecta delitos
Entre todo el aparataje técnico que opera en el laboratorio, una herramienta se robó la atención de la visita: el sistema IBIS Trax.
¿De qué trata este software? Funciona como un cerebro digital capaz de almacenar y comparar información balística obtenida de proyectiles y vainas percutidas. Gracias a esta plataforma, los peritos pueden detectar posibles coincidencias entre evidencias vinculadas a delitos completamente distintos, conectando pistas dispersas y ayudando a la policía a seguir el rastro de armamento circulante en las calles de la región.
Ciencia y tecnología frente a la contingencia regional
Tras finalizar el recorrido por las instalaciones, el seremi Omar Salazar valoró el despliegue técnico de la unidad policial y su impacto directo en el combate contra la delincuencia armada.
«Labocar cumple una función al poner la ciencia y la tecnología al servicio de la seguridad pública. Contar con especialistas y equipamiento tecnológico avanzado permite fortalecer el trabajo policial y aportar antecedentes relevantes para las investigaciones, especialmente en delitos vinculados al uso de armas de fuego», apuntó la autoridad tras la visita.
Con encuentros de este nivel, la Secretaría Regional Ministerial busca estrechar la coordinación con los brazos operativos y científicos de Carabineros, afinando la respuesta del Estado frente a los desafíos de seguridad que cruzan a diario a las comunas de Tarapacá.




