
Un trabajo coordinado entre la PDI, el Servicio Nacional de Aduanas y la Fiscalía Regional permitió interceptar un cargamento de cannabis sativa y clorhidrato de cocaína en el paso interregional, donde además se incautaron dos vehículos y se logró la detención de dos extranjeros y una ciudadana chilena que pretendían trasladar la carga hacia la Región Metropolitana.
La estrategia coordinada entre las instituciones de seguridad y persecución penal volvió a rendir frutos en las rutas del norte. Durante este fin de semana, los equipos operativos de fiscalización de drogas apostados en la avanzada interregional de El Loa lograron interceptar un cargamento millonario que tenía como destino final la Región Metropolitana.
El operativo permitió la incautación de 56 kilos de droga en total, de los cuales 52 corresponden a cannabis sativa de origen boliviano y 4 kilos a clorhidrato de cocaína. Además, los funcionarios policiales sacaron de circulación dos vehículos vinculados al ilícito y detuvieron a tres personas en el lugar.

El «modus operandi» y la astucia de los fiscalizadores
Detrás de este decomiso hay una trama que puso a prueba la experiencia de los fiscalizadores de Aduanas. Según detalló la Fiscal Regional, Virginia Aravena, los vehículos sospechosos llamaron la atención por el fuerte olor a marihuana que emanaban al momento de la revisión. Aunque el paso inicial por los escáneres no arrojó la carga oculta, el olfato y la perspicacia del personal aduanero abrieron la puerta a una investigación más profunda.
Los propios imputados terminaron relatando la dinámica utilizada por la red: fueron contratados en Antofagasta para trasladar la carga desde Iquique, pero los mandos operativos retiraban la droga en sacos antes de pasar por el control aduanero, esperando que los conductores cruzaran solos para recuperarla metros más adelante. Sin embargo, la articulación con la Brigada Antinarcóticos de la PDI permitió rastrear y recuperar la droga ocultada en las inmediaciones.
Trabajo colaborativo y el debut del nuevo jefe policial
El prefecto inspector José Contreras, quien asumió recientemente como jefe de la Región Policial de Tarapacá, destacó la sinergia institucional como la clave del éxito en este tipo de procedimientos.
«El ecosistema de seguridad y justicia funciona; cuando trabajamos de manera conjunta y no fragmentada, se construyen procesos que permiten evidenciar estos resultados y sacar la droga de circulación», señaló la autoridad policial durante el punto de prensa. Contreras añadió que los esfuerzos operativos continuarán enfocados en golpear las estructuras criminales y fortalecer los controles fronterizos y portuarios en la región.
Por su parte, el Director Regional de Aduanas, Ricardo Aceituno, valoró el rol de los fiscalizadores en un punto estratégico que opera las 24 horas para vehículos menores, recalcando que el análisis de riesgo permanente sigue dando golpes certeros al crimen organizado. En tanto, el Seremi de Seguridad, Eduardo Salazar, subrayó que las estadísticas del año ya superan los 3.000 kilos de droga incautada en la región, reflejando el compromiso del Estado en materia de prevención y fiscalización.
Formalización y prisión preventiva
En el ámbito judicial, los tres detenidos — dos de nacionalidad extranjera y una mujer chilena — quedaron a disposición de la justicia. La Fiscalía Regional confirmó que durante la jornada serán formalizados por el delito de tráfico de drogas bajo los artículos primero y tercero de la Ley 20.000, instancia donde el ente persecutor solicitará la medida cautelar de prisión preventiva mientras continúan las diligencias para dar con el resto de la red criminal.




