
Con 31 votos a favor, la Cámara Alta ratificó la continuidad de la medida militar en la Región de La Araucanía y las provincias de Arauco y Biobío. Mientras el Gobierno defiende la extensión por la falta de recursos técnicos y policiales, las abstenciones del Frente Amplio y el voto en contra de la derecha radical tensionan el debate sobre la efectividad del control territorial.
En una jornada marcada por intensas negociaciones y cuestionamientos transversales, el Senado despachó este martes una nueva prórroga del estado de excepción constitucional de emergencia para la Macrozona Sur. La medida, que permite el despliegue de las Fuerzas Armadas en apoyo a las policías, obtuvo 31 votos a favor, 2 en contra y 3 abstenciones, asegurando la vigencia del régimen de excepción en las zonas más críticas del conflicto rural.
Sin embargo, el resultado numérico no logró ocultar las grietas políticas. Las abstenciones fueron protagonizadas por el senador Rodolfo Carter (Republicanos) y los parlamentarios del oficialismo Diego Ibáñez (FA) y Beatriz Sánchez (FA). Por su parte, los votos de rechazo vinieron desde extremos opuestos: la senadora Fabiola Campillay (IND) y Vanessa Kaiser (PNL).
El oficialismo toma distancia: La postura del Frente Amplio
Previo a la votación, el ministro del Interior sostuvo una reunión estratégica con la bancada del Frente Amplio para intentar alinear posturas. En dicha instancia se discutieron las recomendaciones de la Comisión por la Paz y Entendimiento, buscando una salida política de largo plazo.
Pese al encuentro, el senador Diego Ibáñez fue tajante al confirmar que su sector no daría el voto a favor: «Como Frente Amplio queremos ser parte de la solución del problema en la reurbanización y fortalecer un diálogo transversal… le hemos comunicado [al ministro] que nos vamos a abstener». Esta decisión evidencia un giro en el bloque, que busca presionar por soluciones de fondo más allá del control militar.
Duras críticas desde la oposición y el Partido Nacional Libertario
Desde la otra vereda, la senadora Vanessa Kaiser justificó su rechazo cuestionando la falta de un horizonte claro para terminar con la violencia. Durante el debate en Sala, Kaiser lanzó una dura crítica a la gestión de seguridad: «¿Hasta cuándo vamos a tener a compatriotas viviendo bajo las reglas de los terroristas en el sur de nuestro Chile?». La parlamentaria enfatizó que el país esperaba un camino que diera una «luz de esperanza» real, más allá de renovaciones periódicas.
Defensa del Gobierno: No hay plan B sin militares
Ante las críticas, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, fue la encargada de blindar la necesidad de la prórroga. Según la secretaria de Estado, retirar a las Fuerzas Armadas en este momento sería un riesgo inasumible para la zona.
«Hoy en día el Ministerio de Seguridad entiende que no es posible no renovar el estado de excepción en atención al número de Carabineros que se encuentran en las zonas referidas», explicó Steinert. Además, la ministra reconoció una debilidad estructural que obliga a mantener la medida: la «falta de elementos tecnológicos» suficientes para enfrentar el escenario criminal sin el apoyo de la infraestructura militar.
Con esta aprobación, el Estado de Excepción se mantiene como la principal herramienta de contención en el sur, mientras el Congreso sigue dividido entre quienes ven en la medida un mal necesario y quienes exigen un cambio radical en la estrategia de seguridad y paz social.




