
Personal de las escuelas de suboficiales de Santiago y Antofagasta reforzó el contingente local para no desproteger Iquique. Las autoridades recordaron que rige la ley seca en todo el poblado y confirmaron la incautación de las primeras botellas de alcohol.
La fiesta religiosa más grande del norte del país ya cuenta con un blindaje policial masivo para recibir a las oleadas de peregrinos que suben a la pampa. Carabineros desplegó a más de 200 efectivos en el poblado de La Tirana, con el objetivo de custodiar la seguridad de los miles de fieles que comenzaron a llegar en masa para la festividad de la Virgen del Carmen, que vivirá su jornada cumbre este próximo 16 de julio.
El contingente no se moverá del sector y mantendrá patrullajes dinámicos durante toda la semana festiva, buscando que el evento masivo se desarrolle sin contratiempos en las calles del pueblo.
Para no dejar botadas las comunas costeras ni bajar la guardia en las zonas urbanas de la región, la institución recurrió a refuerzos externos de primer nivel. El contingente local recibió el apoyo de personal de la Escuela de Suboficiales de Santiago y Antofagasta, uniformados que ya conocen la zona y que asumirán los turnos de infantería y control vial. «Tenemos muchas demandas y no podemos disminuir la oferta que también tenemos en Iquique y en las otras localidades», explicó la general inspector Karina Soza, justificando la inyección de policías foráneos para el resguardo de la fiesta.
Tecnología aérea y patrullajes en cada esquina
El despliegue policial de este año viene con un fuerte componente logístico y tecnológico para vigilar el cuadrante pampino desde el aire y el suelo. El operativo contempla el uso del nuevo helicóptero institucional, vehículos blanco y verde, motocicletas y drones de alta definición que monitorearán los puntos de mayor aglomeración de personas y las rutas de acceso hacia el Tamarugal. Los equipos buscarán adelantarse a los delitos de oportunidad y agilizar los tiempos de respuesta ante cualquier emergencia médica o vial que ocurra en el perímetro.
La delegada presidencial regional, Adriana Tapia, valoró el masivo esfuerzo humano que significa levantar esta barrera de protección en pleno desierto. La autoridad civil agradeció públicamente a Carabineros de Chile por disponer de este gran contingente que estará trabajando de corrido para cuidar la vida de las familias y de los devotos que se congregan en la localidad durante esta semana de celebraciones.
Tolerancia cero al copete y llamado al autocuidado
Uno de los focos principales de las fiscalizaciones en las rutas de acceso y en el comercio local apunta al cumplimiento estricto de las normativas de alcoholes. Desde la institución recordaron que se encuentra vigente el decreto 708 que declara «zona seca» a La Tirana entre el 1 y el 21 de julio. El balance de las primeras jornadas de control ya arroja resultados concretos en las barreras sanitarias y vehiculares, sumando la incautación de 220 litros de alcohol que pretendían comercializarse e ingresarse de forma ilegal al poblado.
El mando policial aprovechó la marcha de los servicios para enviar un mensaje de tranquilidad a la comunidad, pero insistió en que la prevención necesita la ayuda de los propios asistentes. «Queremos que sea una fiesta inolvidable, pero también segura. Cuiden sus pertenencias y sobre todo que la seguridad sea un trabajo colaborativo», cerró la general Soza, recomendando además mantenerse muy hidratados debido a las complejas condiciones climáticas y de temperatura que caracterizan las jornadas de julio en el corazón de la pampa.




