SANGRE EN EL RALLY: INVESTIGAN AJUSTE DE CUENTAS TRAS ASESINATO DE PILOTO VINCULADO AL NARCOTRÁFICO

Un violento crimen sacudió este domingo al Rally Nueva Santa Cruz, una de las competencias de motor más relevantes de Bolivia, tras el asesinato del piloto José Pedro Rojas. El competidor fue interceptado en el parque cerrado de asistencia ubicado en Warnes, momentos antes de iniciar su participación en la categoría SXS, transformando un evento deportivo en una escena del crimen que mantiene conmocionado al país vecino.
Según el relato de testigos, Rojas se encontraba al interior de su vehículo Can-Am X3, identificado con el número 11, cuando un sujeto descendió de una camioneta y abrió fuego de manera indiscriminada. Pese a que el piloto recibió primeros auxilios en el lugar y fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, los esfuerzos médicos fueron insuficientes, confirmándose su fallecimiento poco después de ingresar al recinto de salud.
VÍNCULOS CON EL NARCOTRÁFICO EN LA MIRA
La investigación policial ha tomado un giro complejo tras la activación del Plan Z por parte de las fuerzas de seguridad bolivianas. De los 15 disparos efectuados por el atacante —quien actuó con el rostro cubierto—, ocho impactos dieron en el cuerpo de la víctima. Las primeras pericias vinculan a Rojas con nexos directos con la organización Marset, banda criminal liderada por el uruguayo Sebastián Marset, capturado recientemente en suelo boliviano.
La teoría de un ajuste de cuentas ha cobrado fuerza entre los investigadores, especialmente tras revelarse que el piloto había adquirido recientemente dos vehículos de alta gama tipo Rally2 (Citröen C3 y Skoda Fabia). Este nivel de inversión en el deporte motor levantó sospechas sobre el origen de los fondos, situando al competidor bajo la lupa de las autoridades por presuntos vínculos con el narcotráfico.
SUSPENSIÓN DE LA COMPETENCIA
Ante la gravedad de los hechos ocurridos en plena zona de competencia, la Asociación Departamental de Automovilismo Deportivo de Santa Cruz (Adecruz), ente organizador del certamen, tomó la determinación inmediata de suspender el Rally Nueva Santa Cruz. La medida busca facilitar las labores de criminalística y resguardar la seguridad de los demás equipos y asistentes que presenciaron el ataque.
Por ahora, la policía boliviana continúa con el despliegue de operativos para dar con el paradero de los responsables del ataque. El caso ha generado un fuerte impacto en el mundo del motorsport sudamericano, poniendo en evidencia la filtración de estructuras criminales en eventos masivos de alta convocatoria.




