ROBERTO SÁNCHEZ CONSOLIDA SU VENTAJA Y SE ENCAMINA AL BALOTAJE FRENTE A KEIKO FUJIMORI EN PERÚ

Con el 96,75% de las actas contabilizadas, el candidato de Juntos por el Perú supera por casi 26 mil votos a Rafael López Aliaga. Mientras la izquierda celebra el avance, la ultraderecha radicaliza su discurso denunciando un presunto fraude sin pruebas ante los organismos electorales.
La incertidumbre electoral en Perú comienza a despejarse, aunque no sin una alta dosis de dramatismo político. Este miércoles, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) actualizó las cifras oficiales, confirmando que el candidato de izquierda, Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), ha logrado ampliar su ventaja sobre el conservador Rafael López Aliaga (Renovación Popular) en la feroz disputa por el segundo cupo para la segunda vuelta presidencial.
Según los datos más recientes, con el 96,75% de las actas procesadas, Sánchez mantiene una diferencia de 25.937 votos sobre López Aliaga. Este margen, aunque estrecho en términos porcentuales, parece marcar una tendencia irreversible que colocaría al líder izquierdista en la papeleta del próximo 7 de junio, donde deberá medir fuerzas con la ganadora de la primera vuelta, Keiko Fujimori (Fuerza Popular).
Las cifras del conteo final
El reporte de la ONPE ratifica a Fujimori en el primer lugar con un 17,09% (2.778.499 votos). La verdadera batalla se libra por el segundo puesto, donde Roberto Sánchez alcanza el 12,03% (1.956.919 votos), desplazando a un tercer lugar a Rafael López Aliaga, quien registra un 11,88% (1.930.979 votos).
De las 89.951 actas electorales totales, el organismo informó que las actas pendientes de revisión por parte de los jurados electorales —debido a diversas observaciones— han disminuido a 3.015. El proceso avanza a paso firme y se espera que el resultado definitivo se proclame en los próximos días.
Acusaciones de fraude y tensión institucional
A pesar de la claridad de las cifras, el clima político está lejos de ser sereno. Rafael López Aliaga ha intensificado sus críticas al sistema electoral, calificando los comicios como una «maniobra criminal» y denunciando, sin presentar pruebas concretas hasta el momento, que fue víctima de un fraude para impedir su llegada al balotaje.
El líder de Renovación Popular incluso ha llegado a afirmar que la ONPE posee «una estructura criminal ya usada en Venezuela» y ha solicitado la convocatoria a comicios complementarios en zonas donde se registraron demoras logísticas, especialmente en Lima. Sin embargo, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ya rechazó por unanimidad dicha exigencia, argumentando que la legislación peruana no contempla tal figura legal.
Sánchez pide celeridad y respeto a las urnas
Desde la otra vereda, Roberto Sánchez se mostró «totalmente convencido» de que los resultados finales ratificarán su paso a la segunda vuelta. El candidato de Juntos por el Perú hizo un llamado a las autoridades para que actúen con «celeridad en el conteo y respeto sagrado a la voluntad popular».
Sánchez también se refirió a las fallas logísticas que marcaron las jornadas del 12 y 13 de abril —y que derivaron en la renuncia de Piero Corvetto a la ONPE—, señalando que «en esta segunda vuelta tienen que tomarse todas las acciones para que no haya un solo incidente». Cabe destacar que actualmente existe una investigación fiscal en curso sobre las deficiencias organizativas que empañaron el inicio del proceso.
El escenario del 7 de junio
Si la tendencia se mantiene, Perú se enfrentará a una polarización clásica entre la derecha conservadora de Keiko Fujimori y la propuesta de cambio estructural de Roberto Sánchez. Con una diferencia que ya supera los 25 mil sufragios, el equipo de Sánchez ya comienza a trazar las líneas de su estrategia para captar el voto de centro y de los indecisos, mientras el país aguarda el cierre definitivo de un escrutinio que ha tenido a la nación en vilo durante semanas.




