
El Ministerio de Seguridad confirmó 284 aprehendidos y una baja del 34% en desórdenes en comparación con el 2025. Pese a que no se registraron civiles lesionados ni daños al transporte público, el balance dejó a tres carabineros heridos y focos de tensión focalizados en comunas de la Región Metropolitana.
El balance tras las conmemoraciones a nivel nacional por los 53 años del Golpe de Estado de 1973 dejó un escenario mixto para las autoridades de orden público. El ministro de Seguridad, Martín Arrau, confirmó que los eventos violentos cayeron un 34% respecto a 2025, contabilizando un total de 198 episodios de desórdenes en todo el país.
A pesar de la reducción en los puntos de fricción, la respuesta policial arrojó un fuerte incremento en la operatividad. Las aprehensiones aumentaron un 80% en comparación al año anterior, sumando 284 personas detenidas. Las cifras oficiales detallan que dentro del grupo de arrestados se encuentran 16 ciudadanos extranjeros y 31 menores de edad.
Daños a infraestructura pública y ataques contra personal policial
El saldo en materia de seguridad no estuvo exento de violencia en las calles. El reporte gubernamental confirmó tres carabineros lesionados, tres ataques directos a cuarteles policiales y seis vehículos fiscales con daños de diversa consideración tras los enfrentamientos.
Por el lado de la población civil, el balance trajo una nota de alivio para los servicios urbanos: no se registraron civiles lesionados ni daños a la flota del transporte público, manteniéndose la movilidad operativa en la capital y regiones durante las jornadas de contingencia.
Duros cuestionamientos del ministro a la violencia de calle
El titular de la cartera de Seguridad usó sus plataformas para enviar un mensaje directo respecto a los incidentes. «La delincuencia se toma la fecha o excusa que sea para desafiar a la autoridad, el orden y la seguridad», sostuvo Martín Arrau a través de sus redes sociales al analizar el despliegue.
A través de un comunicado formal, el secretario de Estado profundizó en su postura frente a las barricadas y los ataques con elementos incendiarios. «Sé que hay sectores que romantizan la violencia, las barricadas o las bombas molotov, pero esta línea no la podemos cruzar. El orden y la tranquilidad de los chilenos está en juego», remarcó la autoridad.
Los puntos de mayor tensión en la Región Metropolitana
Carabineros concentró sus mayores esfuerzos en sectores históricos de protesta en la capital. Los incidentes más graves se registraron en Villa Francia (Estación Central), donde grupos de encapuchados atacaron a los funcionarios con disparos de armas de fuego y fuegos artificiales.
Escenarios de alta complejidad se vivieron además en la avenida Grecia en Peñalolén y en la población La Victoria de Pedro Aguirre Cerda. En tanto, en Cerro Navia la PDI y Carabineros neutralizaron a cuatro sujetos que portaban insumos para fabricar gran cantidad de bombas molotov junto con pirotecnia de alto impacto.




