
A 30 días de iniciadas las obras, el Gobierno reportó un 20% de avance en la construcción de zanjas en zonas críticas de la frontera norte, junto con el despliegue de fuerzas militares y el fortalecimiento de sistemas tecnológicos para el control migratorio y el combate al crimen organizado.
A un mes del inicio del denominado Plan Escudo Fronterizo, las autoridades entregaron un primer balance de su implementación ante la Comisión de Zonas Extremas de la Cámara de Diputadas y Diputados, revelando avances concretos en terreno y también cuestionamientos sobre el alcance de las medidas.
El comisionado presidencial para la macrozona norte, Alberto Soto, detalló que, desde el inicio de las obras el pasado 16 de marzo, ya se han ejecutado 12 kilómetros de zanjas de contramovilidad, lo que equivale a un 20% del total proyectado de 60 kilómetros en sectores considerados críticos para el ingreso irregular al país.
INTERVENCIÓN EN ZONAS CLAVE DEL NORTE
Según lo expuesto por la autoridad, los trabajos se han concentrado principalmente en dos regiones:
- 3,5 kilómetros en Arica y Parinacota
- 8,5 kilómetros en Tarapacá
A esto se suma la acción del Ejército en la región de Antofagasta, donde se ha concretado el bloqueo de seis pasos no habilitados, como parte de las estrategias de control territorial.
El despliegue operativo ha implicado la presencia de 1.100 efectivos en la zona, en una coordinación que involucra a las Fuerzas Armadas, policías y organismos fiscalizadores.
UNA ESTRATEGIA CON TRES EJES
Durante su exposición, Soto explicó que el Plan Escudo Fronterizo busca reforzar el control en la macrozona norte a través de tres líneas de acción principales:
- Fortalecimiento del control terrestre y marítimo, con foco en puntos críticos de ingreso irregular.
- Mejora en la gestión fronteriza, integrando el trabajo de policías, FF.AA. y entidades civiles.
- Impulso a medidas legislativas e institucionales, orientadas a robustecer la política migratoria.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien participó en la sesión, destacó el rol del comisionado y su experiencia previa en la Armada, señalando que su labor es clave en la coordinación de estrategias contra el crimen organizado y el control migratorio.
CRÍTICAS POR ALCANCE DE LAS MEDIDAS
Pese a los avances reportados, parlamentarios manifestaron dudas respecto a la efectividad de las zanjas como mecanismo de control, considerando la extensión total de la frontera norte, que supera ampliamente los mil kilómetros.
Frente a estos cuestionamientos, el comisionado Soto respondió:
“Esta es una de las acciones implementadas y que es solo en aquellas zonas donde su construcción es eficiente”.
Asimismo, precisó que el plan no se limita a infraestructura física, sino que combina distintas herramientas según el territorio, incluyendo presencia militar directa y monitoreo mediante tecnología.
MANTENCIÓN Y ADAPTACIÓN DE LAS OBRAS
Otro de los puntos abordados fue la sostenibilidad de las zanjas en el tiempo. Al respecto, Soto aseguró que estas estructuras serán mantenidas de forma permanente:
“La zanja será mantenida en el tiempo y reparada, si por razones climáticas deja de cumplir su objetivo”.
TECNOLOGÍA E INVERSIÓN EN CONTROL FRONTERIZO
En paralelo, se informó sobre el avance del Sistema Integrado de Fronteras (Sifron), iniciativa que contempla una inversión superior a 13,6 millones de dólares, destinada a fortalecer la vigilancia mediante herramientas tecnológicas.
Según lo expuesto, ya se han ejecutado tres etapas del sistema, mientras que una cuarta fase se encuentra próxima a ser licitada.
ADVERTENCIAS SOBRE NUEVAS RUTAS DE INGRESO
Durante la sesión, legisladores también advirtieron que el reforzamiento del control terrestre podría derivar en un desplazamiento de rutas hacia el ingreso marítimo, lo que obligaría a reforzar la vigilancia en las costas del norte del país.
En esa línea, insistieron en la necesidad de fortalecer la inteligencia y anticipar nuevas dinámicas del crimen organizado.
FISCALIZACIÓN Y PRÓXIMOS PASOS
El presidente de la comisión, diputado Jorge Díaz, indicó que el Congreso continuará monitoreando la ejecución del plan y su efectividad en terreno.
Además, señaló que existe disposición para tramitar con rapidez iniciativas legales que permitan fortalecer el control fronterizo y enfrentar los desafíos asociados a la migración irregular y el crimen organizado.
UN PLAN EN DESARROLLO Y BAJO EVALUACIÓN
A un mes de su puesta en marcha, el Plan Escudo Fronterizo muestra avances concretos en infraestructura y despliegue operativo, pero también abre el debate sobre la eficacia de las medidas en un escenario complejo y dinámico.
La combinación de obras físicas, presencia militar y tecnología aparece como la apuesta del Ejecutivo, en un contexto donde el control territorial sigue siendo uno de los principales desafíos en la macrozona norte del país.




