PERÚ IMPLEMENTA NUEVOS LINEAMIENTOS DISCIPLINARIOS EN COLEGIOS CON EXPULSIÓN PARA FALTAS GRAVES Y ESTRICTAS NORMAS DE PRESENTACIÓN

La administración de la presidenta Keiko Fujimori lanzó un paquete de medidas para recuperar el orden y la autoridad docente en los establecimientos del país. La normativa clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves —contemplando la expulsión para los peores casos—, además de fijar restricciones claras en la presentación personal y cero tolerancia frente al acoso y la violencia escolar.
Las reglas del juego cambiaron en los establecimientos educacionales. Bajo los nuevos lineamientos de gestión de la disciplina escolar, el Ministerio de Educación estableció una clasificación detallada del comportamiento estudiantil para frenar el relajo en las salas de clases.
El sistema divide las infracciones en tres categorías claras, cada una con su respectiva sanción proporcional:
- Faltas leves: Engloba conductas como distraerse reiteradamente, no prestar atención, conversar o interrumpir la clase, y el incumplimiento de tareas o materiales. Las medidas correctivas se centran en sanciones formativas y amonestaciones.
- Faltas graves: Considera daños a la infraestructura o bienes escolares, agresiones leves, el uso indebido del celular en horario de clases y acumular más de tres tardanzas injustificadas en un bimestre. Las consecuencias van desde amonestaciones escritas hasta la suspensión.
- Faltas muy graves: Aquí entran situaciones delictivas o de violencia extrema como el bullying, agresiones físicas o verbales, acoso sexual, extorsión, discriminación, robos y el uso de armas. Para este grupo, la norma es tajante y contempla la expulsión directa del estudiante.
Autoridad docente revalorizada y nota de conducta
Uno de los pilares fundamentales de esta batería de medidas es devolverle el peso y el respeto a la figura del profesor y del director dentro de la comunidad educativa.
Los docentes volverán a evaluar formalmente el comportamiento y la convivencia de los alumnos a través de un registro de conducta. Esto permite hacer un seguimiento riguroso del desempeño formativo, respaldando la autoridad del maestro frente a cualquier intento de indisciplina en el aula.
Cero tolerancia al bullying y al acoso escolar
La protección de los estudiantes pasó a ser una prioridad absoluta en los protocolos de convivencia. Ante los recurrentes casos de violencia y hostigamiento reportados en los recintos educativos, la normativa endurece los procedimientos de respuesta.
Se implementarán protocolos rápidos y directos para enfrentar el bullying, las agresiones físicas y el acoso sexual, garantizando que las víctimas cuenten con protección oportuna y que los agresores enfrenten sanciones ejemplares sin vacilaciones.
Reglas claras de presentación personal en los colegios
El decreto también pone la lupa sobre la apariencia de los alumnos, estableciendo disposiciones específicas que zanjan las polémicas sobre el uso de ciertos elementos estéticos en las instituciones públicas:
- Límites definidos: Se fijan normas claras sobre el uso de maquillaje, uñas pintadas, cabello teñido o demasiado largo, y el largo de las faldas.
- Autonomía privada: Los colegios particulares o privados mantendrán la facultad de establecer sus propios códigos y reglamentos internos de presentación de acuerdo con sus proyectos educativos.
30 días de plazo para adecuar los colegios
La puesta en marcha de estas disposiciones no esperará hasta el próximo año escolar. Una vez aprobados los lineamientos oficiales, las instituciones educativas tendrán un plazo improrrogable de 30 días para actualizar y modificar sus documentos de gestión interna —como el Reglamento Interno (RI), el Proyecto Educativo Institucional (PEI) y el Plan Anual de Trabajo (PAT)— para alinearse por completo con la nueva normativa disciplinaria.




