
Tras días de intensa mediación conducida por el organismo estatal en Antofagasta, la compañía y el Sindicato N°2 de Supervisores y Staff sellaron una propuesta consensuada. Las gestiones encabezadas directamente por el Director Nacional del Trabajo, David Oddó, frenaron la paralización aprobada previamente por las bases sindicales.
La tensión laboral en la principal mina de cobre del mundo llegó a su fin. Durante la tarde de este miércoles, Minera Escondida y el Sindicato N°2 de Supervisores y Staff alcanzaron un acuerdo definitivo en el marco del proceso de mediación obligatoria facilitado por la Dirección del Trabajo (DT).
El conflicto mantenía en alerta a toda la industria minera del país. La mediación arrancó luego de que las bases del sindicato rechazaran la última oferta de la empresa y aprobaran formalmente la huelga. Ese escenario obligó a desplegar un canal de diálogo institucional para evitar la suspensión de faenas.
Un rol clave como tercero imparcial para acercar posiciones
El Director Nacional del Trabajo, David Oddó Beas, se trasladó directamente hasta la Región de Antofagasta para monitorear el avance de las tratativas. Desde el organismo estatal actuaron como facilitadores sin imponer condiciones, generando el espacio necesario para que ambas partes acercaran criterios.
«Este resultado demuestra el valor que tiene el diálogo cuando existen instituciones, reglas claras y disposición de las partes para construir acuerdos. La Dirección del Trabajo no reemplaza a quienes negocian ni impone soluciones. Nuestro rol es generar las condiciones para que trabajadores y empleadores puedan conversar, acercar posiciones y construir sus propios acuerdos», enfatizó David Oddó al cierre de las reuniones.
La mediación laboral como herramienta técnica para destrabar paros
La autoridad laboral remarcó que el uso de estas herramientas institucionales evita la escalada de parálisis operativas en sectores productivos prioritarios. El proceso aplicó las facultades vigentes en la legislación laboral para destrabar una negociación que se encontraba completamente bloqueada.
«Cuando una negociación atraviesa un momento complejo, nuestro deber es poner a disposición de las partes toda la capacidad técnica e institucional de la Dirección del Trabajo. Eso es lo que hicimos en este proceso y seguiremos haciéndolo cada vez que corresponda», concluyó el titular de la DT, subrayando que el mérito final de la firma pertenece exclusivamente a los equipos negociadores del sindicato y la minera.




