PAZ EN SUSPENSO: TRUMP SELLA PRÓRROGA DE TRES SEMANAS AL ALTO AL FUEGO ENTRE ISRAEL Y EL LÍBANO

Tras una histórica cumbre en el Despacho Oval, el mandatario estadounidense anunció la extensión de la tregua iniciada el 16 de abril. El acuerdo busca aislar la influencia de Hezbolá y avanzar hacia una paz definitiva en medio del conflicto regional contra Irán.
En un giro diplomático de alto impacto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este jueves que Israel y el Líbano han acordado extender el alto al fuego por un lapso de tres semanas adicionales. El anuncio se produjo tras una intensa reunión en la Casa Blanca, donde representantes de ambas naciones se sentaron a la mesa bajo la mediación directa de la administración estadounidense.
Esta prórroga da continuidad a la tregua declarada originalmente el pasado 16 de abril, que inicialmente establecía un cese de hostilidades de apenas diez días. Con este nuevo plazo, se abre una ventana crítica de 21 días para que los equipos negociadores intenten transformar este silencio de las armas en un acuerdo de paz definitivo.
Una cumbre de alto nivel en el Despacho Oval
La reunión contó con la presencia de las figuras clave del gabinete de Trump, subrayando la prioridad que Washington otorga a la estabilización del frente libanés. Participaron el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, y los embajadores Mike Huckabee (Israel) y Michel Issa (Líbano).
A través de sus canales oficiales, el mandatario calificó el encuentro como un éxito rotundo. “Estados Unidos colaborará con el Líbano para ayudarlo a protegerse de Hezbolá”, afirmó Trump, enviando un mensaje directo sobre el objetivo de Washington de fortalecer la soberanía del gobierno libanés frente a las milicias respaldadas por Teherán. El presidente también confirmó que espera recibir próximamente al primer ministro israelí, Benjamin «Bibi» Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun, para sellar los próximos pasos.
El contexto de la guerra: De la ofensiva al diálogo
El camino hacia este respiro diplomático ha sido extremadamente costoso. Tras el inicio de la guerra contra Irán lanzada por la coalición de EE. UU. e Israel el 28 de febrero, el Ejército israelí inició el 2 de marzo una ofensiva terrestre en territorio libanés dirigida contra Hezbolá. Dicha operación ha dejado un saldo devastador de más de 2.300 muertos y un millón de desplazados en el Líbano.
Este proceso de paz se caracteriza por dos factores inusuales:
- Exclusión de Hezbolá: El grupo chiíta, autor de los ataques con cohetes hacia el norte de Israel, no participa en las mesas de diálogo.
- Negociación directa: El Gobierno libanés ha dado un paso audaz al rechazar que Irán negocie en su nombre, apostando por conversaciones directas con Israel mediadas por EE. UU., una postura que Hezbolá rechaza tajantemente.
Hacia un hito histórico
La reunión de este jueves representa la segunda ronda de contactos de alto nivel en menos de diez días. La anterior, celebrada el 14 de abril en el Departamento de Estado, fue calificada de histórica al ser el primer encuentro oficial de este nivel entre Israel y el Líbano desde 1993.
Aunque la tregua ofrece un alivio humanitario necesario, el desafío sigue siendo la implementación de una seguridad duradera en la frontera sur del Líbano. Mientras Estados Unidos e Israel presionan por la desarticulación de la influencia iraní en la zona, el gobierno de Joseph Aoun busca recuperar el control total de su territorio. Las próximas tres semanas serán determinantes para definir si Oriente Medio se encamina hacia una resolución del conflicto o hacia una nueva escalada.




