MÁS TECNOLOGÍA Y MENOS PAPELEO: LOS PLANES DE CHILE Y BOLIVIA PARA AGILIZAR EL PASO EN COLCHANE Y CHUNGARÁ

En la XVIII Reunión del Comité de Frontera e Integración celebrada en la Cancillería, las aduanas de ambos países acordaron la implementación de sistemas digitales, control de tiempos de despacho y un plan conjunto contra el contrabando en los pasos altiplánicos.
Cruzar la frontera entre Chile y Bolivia históricamente ha sido un dolor de cabeza para transportistas y viajeros, pero las cosas prometen cambiar de la mano de la tecnología. Durante la XVIII Reunión del Comité de Frontera e Integración Bolivia–Chile, el presidente de la Aduana boliviana, Alberto Samuel Soto de la Vía, puso sobre la mesa un plan concreto para modernizar los controles, agilizar el comercio y cerrarle el paso al contrabando en los puntos más complejos de la cordillera.
El encuentro, que se llevó a cabo en las dependencias del Ministerio de Relaciones Exteriores chileno, sentó en la misma mesa a delegaciones de ambas cancillerías, gobernadores regionales del norte del país, representantes aduaneros y hasta ejecutivos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El objetivo del bloque es claro y sin rodeos: revisar los compromisos pendientes y apurar el tranco en la integración de nuestras fronteras.
Adiós al papel en Pisiga-Colchane y Tambo Quemado-Chungará
Uno de los anuncios más esperados tiene que ver con los pasos fronterizos de Tambo Quemado – Chungará, Pisiga – Colchane y Ollagüe – Hito Cajón. En estos tres puntos estratégicos, las aduanas de ambos países ya iniciaron la actualización de sus protocolos binacionales. Esto significa que unificarán los criterios para revisar las mercancías y los camiones, evitando que los transportistas tengan que pasar por dos revisiones idénticas e innecesarias que solo ralentizan el flujo en plena pampa.
Para medir qué tan lento es el proceso actual, se realizará un estudio binacional de tiempos de despacho que revelará con cronómetro en mano dónde están los cuellos de botella en la aduana.
En paralelo, la Subcomisión de Temas Aduaneros ya trabaja a toda máquina en la digitalización del sistema. La gran meta de este periodo es implementar el sistema informático SINTIA NEXUS y lograr la homologación de la firma digital, una medida que busca eliminar de una vez por todas el uso de documentos físicos y carpetas de papel en los trámites de importación y exportación.
Financiamiento internacional y mano dura al contrabando
La modernización de estas fronteras no se quedará solo en el papel por falta de recursos. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ya garantizó su respaldo financiero a estas iniciativas mediante el programa «Conexión Sur», una herramienta que inyectará fondos específicos para acelerar el intercambio electrónico de información entre ambas naciones y dotar de mejor infraestructura tecnológica a los complejos fronterizos.
El otro gran frente de batalla es la seguridad. El contrabando hormiga y las mafias que operan en la frontera norte siguen siendo un problema crítico para las regiones de Tarapacá y Arica y Parinacota. Para frenar esto, Soto de la Vía detalló que Chile y Bolivia potenciarán la vigilancia conjunta en las rutas no autorizadas (los llamados pasos ilegales) y compartirán datos de inteligencia en tiempo real sobre cargamentos y mercancías sospechosas.
Con este paquete de medidas operativas en marcha, la meta compartida por ambos países es consolidar una frontera que no sea una barrera burocrática, sino un corredor seguro y moderno para el comercio del norte chileno y el territorio boliviano.




