GOLPE AL CONTRABANDO QUÍMICO: INCAUTAN CARGAMENTO DE MERCURIO OCULTO EN «PINTURA ACRÍLICA» EN LA FRONTERA CON CHILE

En un operativo de alta precisión en el paso fronterizo de Tambo Quemado, la Aduana Nacional boliviana logró detectar un sofisticado método de camuflaje: mercurio mezclado estratégicamente con pintura al agua. El cargamento, proveniente de México y desembarcado en el Puerto de Arica, tenía como destino final la minería ilegal en territorio boliviano.
La lucha contra el tráfico de insumos peligrosos alcanzó un nuevo hito en la frontera entre Chile y Bolivia. Gracias a las labores de inteligencia y controles permanentes, la Aduana Nacional de Bolivia interceptó un cargamento ilícito de mercurio que intentaba ingresar al país bajo una fachada de materiales de construcción.
El sofisticado «camuflaje químico»
El operativo fue detallado por el presidente de la Aduana Nacional, Alberto Soto de la Vía, quien calificó el método utilizado como «altamente sofisticado«. La mercancía venía declarada oficialmente como pintura acrílica dentro de un contenedor procedente de México, habiendo cumplido el tránsito internacional a través del Puerto de Arica.
Sin embargo, las inconsistencias en el cargamento levantaron sospechas en el paso de Tambo Quemado. El Gerente Regional de la Aduana de Oruro, Iván Daza, explicó que el laboratorio merciológico de la institución fue clave para desbaratar el engaño: los análisis confirmaron que el mercurio había sido mezclado con pintura al agua para simular un producto de libre circulación y burlar los reactivos químicos estándar de los puestos de control.
Freno a la minería ilegal
El mercurio es un insumo crítico y controlado, utilizado principalmente en actividades extractivas de oro que, de no estar autorizadas, generan un daño ambiental irreversible. Con esta incautación, las autoridades aseguraron haber dado un golpe directo a la logística de la minería no autorizada.
«Ratificamos nuestro compromiso e intensificaremos los controles fronterizos para frenar el ingreso de estos insumos que alimentan actividades ilícitas», sentenciaron las autoridades aduaneras tras el decomiso. El cargamento quedó bajo custodia para la investigación correspondiente, mientras se busca determinar las redes de contacto en el mercado local boliviano que esperaban la recepción del metal líquido.







