
El Presidente José Antonio Kast oficializó mediante decreto supremo la medida para agilizar el despliegue de recursos estatales y acelerar la reconstrucción tras el devastador sistema frontal. La catástrofe deja un saldo de un fallecido, sobre 1.800 personas damnificadas o albergadas, rutas cortadas y hospitales con daños en la infraestructura.
El impacto del sistema frontal que golpeó al norte del país obligó al Ejecutivo a tomar medidas de peso. A través del Decreto Supremo N° 134 publicado en el Diario Oficial, el Gobierno declaró formalmente como zona afectada por catástrofe a las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. La resolución firmada por el Presidente José Antonio Kast y el ministro del Interior, Claudio Alvarado, busca activar las herramientas de la Ley N° 16.282 para liberar fondos de emergencia y agilizar los trabajos de reparación de infraestructura y servicios básicos.
El fenómeno meteorológico —caracterizado por precipitaciones de variada intensidad, tronadas, fuertes vientos y nevadas cordilleranas— provocó estragos transversales en la conectividad vial, hospitales, escuelas y redes eléctricas desde la costa hasta el altiplano.
Tarapacá bajo el agua: 660 damnificados y múltiples servicios colapsados
El informe técnico consolidado por Senapred dejó al descubierto la dura realidad que enfrenta la Región de Tarapacá. La contabilidad oficial cifró en 660 las personas damnificadas y 71 albergadas, registrándose severos daños en viviendas repartidas entre Iquique, Alto Hospicio, Pozo Almonte, Camiña, Mamiña, Colchane y Huara.
A la destrucción de techumbres y el anegamiento de inmuebles se sumaron cortes de luz, la activación de quebradas y la suspensión preventiva de clases. La red asistencial de salud y las carreteras de la provincia de Iquique y del Tamarugal también sufrieron el rigor de las lluvias, obligando a las autoridades a mantener restricciones de tránsito en varios tramos.
El trágico saldo en Antofagasta y la crisis en Arica
La situación en la Región de Antofagasta anotó el saldo más doloroso. Una persona resultó fallecida producto de un accidente de tránsito derivado de las malas condiciones del tiempo, mientras que la cifra de personas albergadas se disparó a 1.024 damnificados. La provincia de Tocopilla —que ya se encontraba bajo Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe— mantiene a su hospital operando a capacidad reducida tras la inundación de su primer nivel, afectando gravemente a la Unidad de Diálisis.
Por su parte, en Arica y Parinacota se contabilizaron 150 personas damnificadas y 37 albergadas, concentrando los mayores perjuicios en viviendas de Arica y Camarones, además de sufrir interrupciones prolongadas en el suministro eléctrico.
Delegados Presidenciales tomarán las riendas de la reconstrucción
Con la entrada en vigencia del decreto, la responsabilidad de ejecutar y coordinar los programas de recuperación recaerá directamente en los Delegados Presidenciales Regionales de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. Estas autoridades tendrán la facultad de ordenar compras expeditas, disponer de personal estatal y delegar tareas operativas en alcaldes y seremis para atender la contingencia.
Aunque el frente del tiempo ya dio paso a cielos despejados, el Ejecutivo enfatizó que la emergencia está lejos de terminar. La prioridad inmediata se centrará en rehabilitar la conectividad en rutas clave como la 1, 23-CH y 27-CH, reponer la electricidad en zonas aisladas y garantizar un retorno seguro a las salas de clases.




