
En un esfuerzo por fortalecer la seguridad nacional, el Servicio Nacional de Aduanas exhibió el riguroso proceso de formación de sus canes detectores, piezas clave en la incautación de toneladas de droga y el combate al contrabando en los pasos fronterizos.
En el corazón de la Región de Valparaíso, el Servicio Nacional de Aduanas ha «presentado en sociedad» a los que pronto se convertirán en los ojos y el olfato más agudos de las fronteras chilenas. Se trata de los futuros agentes caninos, quienes actualmente cumplen sus etapas de instrucción en la prestigiosa Escuela de Adiestramiento Canino de Los Andes, como parte de un ambicioso plan estratégico para aumentar la dotación de binomios detectores en todo el territorio nacional.
Un rol estratégico desde el nacimiento
El proceso de formación no es azaroso. Desde el organismo explicaron que el entrenamiento comienza prácticamente desde los primeros días de existencia de los ejemplares. «Desde sus primeras semanas de vida hasta su despliegue en terreno, estos ejemplares cumplen un rol estratégico en la detección de ilícitos», destacaron desde Aduanas, subrayando que estos canes no son solo mascotas entrenadas, sino un apoyo fundamental para procedimientos de alto impacto para la seguridad del país.
Cifras que avalan el éxito del programa
La efectividad de estos agentes de cuatro patas es innegable. Según los datos proporcionados por la institución, la combinación de la capacidad olfativa de los canes con las nuevas tecnologías de fiscalización ha arrojado resultados contundentes en el último quinquenio.
Entre 2020 y 2025, la labor conjunta ha permitido la incautación de:
- 1,6 toneladas de drogas tradicionales, tales como cocaína y marihuana.
- Más de 330 dosis de drogas sintéticas, un mercado en expansión que requiere de una especialización mayor en la detección.
Los Andes: Referente nacional de adiestramiento
La escuela ubicada en la cordillerana ciudad de Los Andes no solo forma a los agentes de Aduanas. Su prestigio y capacidad técnica han permitido que el recinto se posicione como un referente nacional en la materia. Prueba de ello es que las instalaciones también albergan actualmente a la segunda camada de canes de la Armada, consolidando una colaboración interinstitucional en beneficio del resguardo fronterizo y marítimo.
El despliegue de estos nuevos equipos en los puntos de control del país promete ser un golpe directo a las bandas criminales, reforzando la idea de que, a pesar de los avances tecnológicos como escáneres y rayos X, el instinto y entrenamiento canino siguen siendo insustituibles en la primera línea de defensa de Chile.








