
Ante la creciente «competencia desleal» y los riesgos sanitarios denunciados por locatarios establecidos, el alcalde Orlando Vargas anunció una estrategia integral que combina multas de la Dirección de Administración y Finanzas con el despeje de calles por parte de Seguridad Municipal. El objetivo es recuperar el espacio público y garantizar que toda actividad económica cumpla con la normativa vigente.
Tras años de lidiar con asentamientos irregulares y un comercio ambulante que parece no dar tregua, los dirigentes y locatarios de la asociación de restaurantes ASOAGRO decidieron elevar su malestar directamente a las autoridades comunales. En una reunión clave con el municipio de Arica, los comerciantes establecidos manifestaron su profunda preocupación por una situación que, aseguran, ha mermado sus ventas y ha transformado los alrededores del terminal en una zona de riesgo sanitario y operativo.
Competencia desleal y riesgos a la salud
El malestar de los locatarios se fundamenta en la falta de condiciones mínimas de higiene y legalidad por parte del comercio informal. Rufino Grover, dirigente del sector, fue enfático al señalar que “los ambulantes trabajan sin permisos y venden los mismos productos, lo que genera una competencia desleal para quienes sí cumplimos con la normativa”.
A la falta de autorizaciones se suma una preocupación mayor: la salud pública. Según Grover, los puestos callejeros operan “sin resolución sanitaria, sin agua, sin baños, en la calle. Eso es peligroso para la gente que compra”, denunciando que a los comerciantes informales solo les interesa vender sin considerar las consecuencias para la comunidad.
En la misma línea, Juana Plaza, propietaria de un carrito de sándwiches establecido, relató el sacrificio que implica formalizarse: “nos costó mucho tener el permiso y estamos luchando para que la gente ilegal se retire del agro. Yo cada día vendo menos por esta gente”, subrayando que, aunque todos tienen derecho al trabajo, este debe realizarse bajo las reglas vigentes.
El plan municipal: Fiscalización en dos niveles
Frente a estas demandas, el alcalde Orlando Vargas anunció el inicio de un plan de ordenamiento integral para el sector del Terminal Agropecuario. La estrategia municipal no se limitará únicamente a la expulsión de los ambulantes, sino que buscará un equilibrio entre el control del espacio público y la regularización de familias que dependen de esta actividad.
El Director de Finanzas y Permisos Municipales, Mauricio Albanés, detalló que se implementarán dos tipos de inspecciones simultáneas:
- Fiscalización Administrativa y Sanitaria: A cargo de la Dirección de Administración y Finanzas (DAF), se encargará de multar a todo aquel que no posea permiso municipal o resolución sanitaria para operar en el sector.
- Control de Seguridad Territorial: Liderado por la Dirección de Seguridad, su misión será limpiar la zona sacando a toda la gente que se instala en calles y veredas, obstruyendo el tránsito y el uso del espacio público.
Hacia una solución sostenible
La autoridad comunal fue clara en que el municipio cumplirá su rol de fiscalizar porque «el espacio público debe respetarse». Sin embargo, el alcalde Vargas recalcó que el trabajo no es solo punitivo: “Queremos una ciudad ordenada, segura, pero también con oportunidades. No se trata solo de fiscalizar, sino de avanzar hacia soluciones sostenibles en el tiempo”.
Con este anuncio, el municipio de Arica busca compatibilizar el desarrollo económico con la seguridad de la comunidad, respondiendo a un clamor histórico de los comerciantes de ASOAGRO que hoy ven amenazada su fuente laboral por la informalidad sin control.




