
El colapso de la infraestructura tras las recientes lluvias provocó el escurrimiento de aguas servidas contaminadas en el colegio. El cuerpo docente suspendió el ingreso a las aulas e informó que el Servicio Local de Educación Pública admitió carecer de la capacidad económica y humana para resolver la emergencia en el corto plazo.
La vuelta a clases se volvió imposible para la comunidad escolar del Colegio República de Croacia en Iquique. Las recientes precipitaciones en la zona dejaron al descubierto deficiencias estructurales profundas en el edificio, provocando el escurrimiento de líquidos contaminados con materia fecal por los accesos y patios del recinto. La emergencia no solo genera olores insoportables, sino que configura un riesgo sanitario real e inminente para niños, docentes y asistentes de la educación.
Frente al colapso, trabajadoras y trabajadores del colegio emitieron un comunicado oficial dirigido a las familias para aclarar que la suspensión de las actividades lectivas no responde a un paro ni a una negativa infundada, sino a la falta absoluta de condiciones básicas. «No existen las condiciones mínimas sanitarias ni de infraestructura que resguarden la salud, la seguridad y la integridad de quienes integramos la comunidad escolar», señalaron tajantemente desde el cuerpo docente para explicar por qué no han podido abrir las puertas del recinto.
El SLEP reconoce falta de recursos y personal para resolver las urgencias
El descontento en la comunidad educativa apunta directamente a la administración del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Iquique. Según denunciaron los funcionarios en su declaración pública, la imposibilidad de retomar las jornadas académicas responde a la falta de una gestión oportuna por parte del servicio en el marco de la Ley 21.040, normativa que rige el sistema de educación pública en el país.
La situación empeora porque la propia administración del SLEP admitió que se encuentra de manos atadas para responder con la rapidez que el caso exige. «La misma administración de SLEP nos ha informado formalmente que no dispone de la capacidad humana ni de los recursos económicos necesarios para resolver estas urgencias en el corto plazo», revelaron en el comunicado emitido por los trabajadores de la escuela. Esta respuesta encendió las alarmas de los apoderados, quienes ven cómo se dilata el retorno seguro de sus hijos a las aulas.


Exigen sanitización inmediata y reparaciones profundas para poder reabrir
El recinto requiere trabajos urgentes que van desde la reparación estructural hasta una sanitización profunda para eliminar todo rastro de contaminación biológica. Los docentes recalcaron que su compromiso profesional es dar continuidad al año escolar, pero enfatizaron que la prioridad absoluta en este momento es proteger el bienestar de los estudiantes.
«Como trabajadoras y trabajadores no podemos exponer a las y los estudiantes, ni al personal del colegio, a un entorno riesgoso e insalubre», concluye el manifiesto, pidiendo la empatía de los apoderados mientras exigen que las autoridades del Mineduc y el SLEP intervengan de inmediato con recursos extraordinarios para sanear la escuela.





