
Las bases de la agrupación de la zona norte, respaldadas por la Confederación Centro Sur y diversos gremios del transporte, confirmaron el inicio de una paralización indefinida a partir del martes 10 de noviembre. Exigen al Gobierno frenar el impacto del combustible, modificar cobros de peajes y eliminar el impuesto específico.
La tensión en las rutas del país escaló de manera definitiva. La Confederación Fuerza del Norte oficializó el llamado a una paralización de carácter nacional a contar del martes 10 de noviembre, argumentando un escenario crítico que mantiene a cientos de pequeños y medianos transportistas al borde de la quiebra.
La dirigencia dejó en claro que la protesta nace directamente desde las bases de los conductores y dueños de camiones, distanciándose de la cúpula tradicional del gremio. Los convocantes señalaron expresamente que figuras históricas del sector como Sergio Pérez o Juan Araya no representan los intereses de las pymes del transporte, abriendo la convocatoria a un abanico amplio de conductores que abarca desde camioneros de camas bajas hasta buses interurbanos, subcontratados y agrupaciones motociclistas.
Alza del combustible, abusos en fletes y cobros en autopistas en el centro de los reclamos
El detonante principal de la protesta responde al costo incesante de mantener las máquinas rodando. Los transportistas denuncian que el aumento constante en el precio del diésel absorbió por completo los ingresos operacionales del sector, a lo que se suma la nula disponibilidad de las grandes empresas generadoras de carga para reajustar las tarifas de flete según los costos reales de traslado.
Dentro del petitorio entregado a las autoridades destacan exigencias de fondo para aliviar la carga económica. Los camioneros demandan restituir los mecanismos del MEPCO, eliminar el impuesto específico a los combustibles y concretar una modificación estructural a los contratos de las autopistas con TAG y peajes, al considerar insostenibles las tarifas actuales.
Puntos de corte en Santiago y regiones para presionar por mesas de diálogo
La estrategia de la movilización contempla bloqueos estratégicos a lo largo del territorio nacional. Los dirigentes confirmaron la instalación de al menos cuatro puntos de corte en la Región Metropolitana y despliegues paralelos en las principales rutas de las regiones del norte y sur del país.
Desde la agrupación Fuerza del Norte hicieron un llamado directo a la comunidad a empatizar con la causa. «No nos movilizamos para entorpecer el país, sino para defender nuestra fuente de trabajo y a nuestras familias. Cuando el pequeño transportista quiebra, se afecta toda la cadena productiva del Chile real», sentenciaron en su comunicado oficial, instando al Ejecutivo a abrir canales formales de diálogo con soluciones concretas.




