
El gerente general del recinto portuario y el jefe regional de la policía civil se reunieron para coordinar medidas operativas. La alianza busca anticipar delitos, proteger la infraestructura clave de la región y asegurar la continuidad del comercio exterior en Tarapacá.
La seguridad en los puntos de entrada y salida marítima se convirtió en una prioridad de alto nivel en Iquique. El gerente general de la Empresa Portuaria Iquique (EPI), Rubén Castro Hurtado, sostuvo un encuentro de trabajo con el jefe regional de la PDI en Tarapacá, Prefecto Inspector José Contreras Hernández, fijando una hoja de ruta centrada en la protección del recinto portuario.
La cita sirvió para sintonizar criterios sobre cómo encarar los riesgos actuales del sector. Ambas autoridades coincidieron en que el intercambio técnico de información y la acción coordinada son las herramientas clave para anticipar amenazas delictivas, resguardando instalaciones que resulta operativamente vital mantener blindadas.
Prevención y respuesta rápida ante eventuales fenómenos delictivos
El recinto marítimo mueve un volumen gigante de carga diaria, lo que exige ojos atentos y procedimientos afinados. EPI y la PDI acordaron fortalecer los mecanismos de prevención interna para reaccionar con rapidez ante cualquier intento de vulneración, garantizando que las faenas en los muelles sigan desarrollándose con absoluta normalidad.
El foco estuvo puesto en la continuidad operacional y en la protección de los trabajadores. Las instituciones proyectaron acciones técnicas conjuntas que apuntan a dinamizar la cadena logística, evitando interrupciones que terminen afectando a las cadenas de abastecimiento o al transporte local.
Certidumbre para el comercio exterior y la comunidad portuaria
Un puerto protegido es la base para mantener la confianza de los mercados internacionales que operan en la macrozona norte. El trabajo colaborativo entre el terminal e Investigaciones busca dar certidumbre a las operaciones del comercio exterior en Tarapacá, asegurando la salida y entrada de mercancías bajo estándares de control elevados.
La administración del puerto reafirmó su compromiso con la seguridad del recinto. Castro enfatizó que construir un entorno portuario moderno y protegido exige liderazgo permanente y coordinación estrecha con las policías, asegurando un entorno firme para el desarrollo económico regional.




