
Con una inversión que supera los $203 millones, la obra de hormigón armado de casi 100 metros de largo frenará los peligrosos deslizamientos de arena del talud que amenazan al condominio de la parte baja. El proyecto estabilizará el terreno de Playa Blanca con Cerro Dragón y permitirá habilitar a futuro plazas o sedes sociales.
Iquique da un paso decisivo en seguridad urbana e infraestructura habitacional. Durante la tarde de este martes, en la Sesión Extraordinaria N°35, el Concejo Municipal aprobó por amplia mayoría la adjudicación del proyecto para construir el esperado muro de contención en la intersección de calle Playa Blanca con Cerro Dragón. La iniciativa responde a un compromiso e imperativo técnico largamente esperado por los vecinos, quienes han visto cómo el cerro amenaza directamente la seguridad de sus hogares.
La exposición de la licitación —registrada bajo la propuesta pública número 48 de 2026 en Mercado Público— estuvo a cargo de la Secretaría Comunal de Planificación y Coordinación (Secoplac). En la instancia, el equipo técnico detalló las especificaciones de una sólida estructura de hormigón armado de casi 100 metros de longitud que contendrá un talud de arena con una diferencia de cota de hasta 10 metros de altura.
Un muro diseñado para resistir sismos y proteger las viviendas de abajo
La urgencia del proyecto radica en el progresivo desplazamiento del terreno colindante, un fenómeno que se arrastra desde hace años y que ya ha destruido los cierres perimetrales («panderetas») del condominio Altos del Dragón, ubicado en la parte baja.
Frente a las dudas de algunos concejales sobre la seguridad de una estructura de tal magnitud, el ingeniero calculista del proyecto defendió la solidez de la obra en pleno concejo municipal:
- Estructura potente: El muro tendrá 20 centímetros de espesor de hormigón de alta calidad y contará con una armadura interior de fierro sumamente fuerte.
- Fundaciones robustas: Se diseñó con una base de sustentación («pata») de dos metros para anclarse firmemente al suelo.
- Resistencia sísmica garantizada: La obra cumple estrictamente con todas las normas de cálculo estructural vigentes en Chile, estando plenamente calculado para soportar el empuje de la arena ante un sismo de gran magnitud.
Además de su rol de contención, el muro tendrá una doble función a mediano plazo. Su construcción permitirá estabilizar el talud municipal y generar dos terrazas a futuro, abriendo paso para proyectar plazas, sedes sociales o parques en una explanada que hoy es inutilizable debido a la inestabilidad de la arena.
Adjudicación y plazos: las obras parten pronto
Tras evaluar las propuestas de cuatro oferentes en un proceso de dos etapas (admisibilidad y criterios de precio/plazos), la oferta sugerida y finalmente aprobada fue la de la Constructora Pablo Contreras Sembler Limitada. La firma local, con domicilio en la misma comuna de Iquique, acreditó una vasta experiencia en obras civiles de la zona.
El acuerdo final aprobado por los concejales contempla las siguientes condiciones financieras y plazos de ejecución:
- Monto de la obra: El valor total adjudicado asciende a $203.590.359 pesos, con impuestos incluidos.
- Plazo de entrega: La empresa tendrá un límite de 145 días corridos para ejecutar las faenas una vez que se firmen los decretos y contratos respectivos.
A pesar de que el debate técnico generó la abstención de la concejala Valdes por dudas respecto al diseño definitivo de las alturas variables del muro (que transita entre los 2 y 3 metros), la mayoría del cuerpo de concejales cerró filas tras los informes de los profesionales de Secoplac. Con este voto político, los vecinos del sector sur de Iquique ganan tranquilidad frente a los riesgos del desplazamiento de tierras.




