
El Ejecutivo incorporó al proyecto de Reconstrucción la propuesta de los senadores Trisotti y Carter, la cual crea un beneficio tributario directo para que las firmas financien terapias de alto costo de sus colaboradores, cónyuges e hijos de hasta 25 años.
Una excelente noticia para miles de familias que hoy arrastran el drama de costear la salud en Chile. En medio del debate del proyecto de ley de Reconstrucción, el Ejecutivo decidió acoger formalmente la indicación presentada por los senadores Renzo Trisotti y Rodolfo Carter. ¿Qué significa esto en la práctica? Que las empresas contarán con un incentivo tributario concreto si deciden ponerse la mano en el corazón —y en el bolsillo— para financiar los tratamientos de alto costo de sus trabajadores y cargas familiares.
El mecanismo es directo: las firmas que ayuden a costear estos costosos procesos médicos para su personal, sus cónyuges, convivientes civiles o hijos de hasta 25 años, recibirán un crédito tributario que aliviará su propia carga de impuestos.
Es un espaldarazo gigante para la clase media y los sectores más vulnerables, que muchas veces deben hacer bingos, rifas o endeudarse de por vida para salvar a un ser querido de un diagnóstico devastador.
Un acuerdo transversal que deja de lado las trincheras políticas
La tracción de la propuesta no fue menor. Durante su paso por las comisiones del Senado, la idea sumó el respaldo unánime de parlamentarios de todas las bancadas. Lograr que el Gobierno incorporara esta herramienta en una ley tan prioritaria como la de Reconstrucción demuestra que, cuando el foco está bien puesto, la política puede sintonizar con la realidad de la gente.
El senador por Tarapacá, Renzo Trisotti, agradeció públicamente la disposición del Ejecutivo y el apoyo de sus pares en el Congreso. «Cuando se trata de aliviar el drama que viven miles de familias frente a enfermedades catastróficas, es posible construir acuerdos que ponen a las personas por delante de las diferencias políticas», enfatizó el parlamentario nortino, valorando el tono de la discusión.
Cambiar el chip: de la confrontación a la colaboración en el trabajo
Por su parte, el senador Rodolfo Carter apuntó a un cambio profundo en la relación interna de las empresas. El legislador destacó que este incentivo ayuda a sepultar la vieja lógica de la división laboral para avanzar hacia un espacio común donde todos empujen el carro hacia el mismo lado, especialmente en momentos límite.
«Esta iniciativa busca cambiar la lógica de la empresa, pasando de la confrontación a la colaboración», sostuvo Carter, agregando que la rapidez de la respuesta estatal es clave ante diagnósticos brutales como el cáncer.
Para los impulsores del proyecto, el consenso alcanzado en las últimas horas deja una lección clarísima: la búsqueda de soluciones concretas para los problemas reales de los chilenos debe estar siempre por encima de cualquier gallito político.




