
El número uno del mundo y vigente campeón defensor del torneo, anunció su baja definitiva antes de su segundo partido. La noticia genera incertidumbre total de cara a Madrid, Roma y la gran cita de Roland Garros.
El mundo del tenis ha recibido un golpe inesperado este miércoles. Carlos Alcaraz, el máximo favorito y principal atracción del ATP 500 de Barcelona, ha confirmado su retiro oficial del torneo debido a una lesión en su muñeca derecha. El anuncio, realizado en conferencia de prensa tras su debut, ha encendido todas las alarmas en el momento más crítico de la gira sobre tierra batida.
La lesión se produjo durante su victoria en primera ronda ante el finlandés Otto Virtanen. Lo que inicialmente parecía una molestia manejable, terminó convirtiéndose en un obstáculo insalvable que le impide seguir compitiendo en el certamen donde buscaba revalidar su corona.
«Tengo que escuchar a mi cuerpo»
Visiblemente afectado, Alcaraz explicó que las sensaciones en pista fueron el primer indicio de gravedad. «Sentí que me venció la muñeca en una devolución durante el partido», confesó el español ante los medios.
Tras someterse a exámenes médicos de urgencia, los resultados fueron desalentadores. «Después de las pruebas, hemos visto que es una lesión más seria de lo que todos nos esperábamos», reveló Alcaraz, subrayando que la prioridad ahora es evitar que el daño repercuta en su carrera a largo plazo. La decisión de bajarse busca, ante todo, no poner en riesgo la integridad física del deportista para el resto de la temporada.
Incertidumbre en el calendario de tierra
La salida de Alcaraz de Barcelona es una baja sensible para la organización y para el jugador, quien pierde una cantidad importante de puntos al no poder defender su posición del año pasado. Con los Masters 1000 de Madrid y Roma a la vuelta de la esquina, el equipo médico del murciano iniciará un proceso de recuperación contra el tiempo.
«Con mucha tristeza tengo que volver a casa. Me bajo para no arriesgar y empezar cuanto antes la recuperación», sentenció el jugador. El panorama es complejo, ya que las lesiones de muñeca son especialmente delicadas para recuperar la potencia necesaria de cara a Roland Garros.




