
Efectivos de la 2.ª Brigada Acorazada desplegaron un operativo de limpieza y recuperación en plena colonia reproductiva del sector. La acción busca resguardar el hábitat de esta especie amenazada junto a la Municipalidad de Alto Hospicio, la Seremi de Medio Ambiente y la ONG Golondrina de Mar.
Las botas militares dejaron por un momento las maniobras de entrenamiento para enfocarse en una tarea de conservación urgente en el litoral de Tarapacá. Este jueves 3 de septiembre, personal de la 2.ª Brigada Acorazada “Cazadores” llegó hasta Caleta Buena para concretar un operativo directo en beneficio del ecosistema costero.
La tropa trabajó codo a codo con funcionarios del Ministerio del Medio Ambiente, la Municipalidad de Alto Hospicio, integrantes de la ONG Golondrina de Mar y fiscalizadores del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). ¿El objetivo central? Intervenir y limpiar una zona clave para la nidificación y reproducción de las golondrinas de mar, especie vulnerable que enfrenta constantes amenazas por el depósito ilegal de basura y la contaminación en la zona.
Trabajo colaborativo en terreno
La jornada no fue simbólica; se trató de una faena pesada de despeje y recolección de residuos que ponían en riesgo los nidos subterráneos que las aves construyen en este terreno árido. La coordinación entre el personal del Ejército y las agrupaciones ambientalistas permitió intervenir un polígono prioritario sin alterar el comportamiento de la colonia que utiliza este sector como refugio reproductivo.
Desde el Ejército de Chile remarcaron que este tipo de acciones forman parte de sus tareas habituales de apoyo a la comunidad y resguardo del entorno regional. La presencia de la Brigada «Cazadores» aportó el despliegue logístico y la mano de obra necesarios para retirar volúmenes de desechos que las organizaciones sociales no habrían podido mover por sí solas.
Protección activa para una especie amenazada
La preservación de las aves marinas en las costas de la Región de Tarapacá requiere constante monitoreo e intervenciones de fondo. La basura acumulada en las áreas de nidificación destruye los accesos a las cuevas naturales y expone a los ejemplares jóvenes a trampas de plástico o depredadores.
Con esta intervención en Caleta Buena, las entidades involucradas renovaron el llamado a la comunidad a cuidar el sector, evitar el vertido de escombros y respetar el hábitat de la fauna silvestre. La alianza entre las Fuerzas Armadas y los organismos de biodiversidad demuestra que la recuperación ambiental avanza más rápido cuando se combinan esfuerzos operativos en el territorio.




