
La dirigencia alba cerró el traspaso del seleccionado de Cabo Verde por un contrato de 18 meses. Pese a las dudas sobre sus 40 años y el ruido por el factor de marketing, Aníbal Mossa ratificó que la llegada del portero responde a un consenso deportivo tras su brillante actuación mundialista.
Aníbal Mossa lo tuvo entre ceja y ceja hasta que lo consiguió. En un movimiento tan ambicioso como inesperado, Blanco y Negro abrochó la llegada de Vozinha, el experimentado guardameta de Cabo Verde que deslumbró al planeta en la última cita mundialista. El acuerdo entre el club, el jugador y su representante está cerrado en un 100%, sellando un vínculo por 18 meses a falta de los exámenes médicos de rigor en Santiago.
Las tratativas no resultaron sencillas porque el arquero manejaba sondeos de distintas latitudes tras su irrupción en el escenario internacional. Sin embargo, el esfuerzo de la directiva y las ganas del futbolista por vestirse de blanco terminaron inclinando la balanza para que haga de las suyas en el Estadio Monumental.
LA EDAD EN LA LUPA Y LA POSTURA DIRECTA DE ANÍBAL MOSSA
Con 40 años en la espalda, el factor de la edad levantó comentarios inmediatos entre hinchas y analistas. La dirigencia resguardó el negocio firmando un contrato por un año y medio, conscientes de que los tiempos y el desgaste para un arquero difieren de los jugadores de campo.
A la salida de las reuniones, el propio presidente de la concesionaria salió a cortar las especulaciones sobre si se trataba únicamente de una movida comercial. «No es solo marketing. Viene de hacer un muy buen Mundial y deportivamente está muy apto», enfatizó Mossa, remarcando que el fichaje fue una decisión consensuada por todos los estamentos de la institución para potenciar al plantel y, de paso, proyectar la marca del club a escala global.



MISTERIO EN REDES Y LA EXPECTATIVA QUE GENERA EN LA HINCHADA
Mientras en el entorno del jugador confirman el viaje para los próximos días, el golero mantiene cautela en sus plataformas digitales. Quienes revisaron sus publicaciones recientes en San Vicente solo encontraron postales de la playa y descanso, sin señales todavía sobre su desembarco en Chile ni guiños a la camiseta alba.
Más allá del silencio en sus redes, el impacto mediático resulta innegable. La llegada de una figura carismática de dimensión internacional no solo promete ventas masivas de camisetas con su nombre, sino que posiciona a Colo Colo en el mapa futbolístico internacional y asegura un gancho gigante para que la fanaticada llene las tribunas de Macul.




