
Una histórica actualización a la norma NCh433 obligará a exigir evaluaciones especiales de riesgo a todos los proyectos inmobiliarios que se emplacen sobre fallas geológicas activas. La medida fue oficializada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo mediante un decreto publicado el 10 de agosto en el Diario Oficial y comenzará a regir seis meses después de su publicación.
La disposición cobra especial relevancia en la Región Metropolitana, donde cerca de dos millones de personas habitan en comunas atravesadas por la Falla de San Ramón. Los cambios buscan recoger las lecciones del terremoto del 27F y consideran que los sismos corticales pueden provocar efectos destructivos en la superficie. Aunque la norma no prohíbe construir en estas áreas, sí forzará a reconocer la existencia de las fallas.
Respecto a este avance técnico, el académico del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile, Rubén Boroschek, afirmó que «ya nadie va a poder ignorar la información pública sobre la existencia de las fallas activas».
Por su parte, el académico del Departamento de Geología de la misma casa de estudios, Gabriel Easton, consideró que la modificación es «un avance importante», advirtiendo que debe complementarse con educación para las comunidades expuestas.




