
El directorio del ente rector del fútbol chileno llevó al cuadro ariqueño ante el Tribunal de Disciplina por presentar información presuntamente falsa en sus balances contables. Tras detectar una grave inconsistencia de más de $80 millones, el club enfrenta sanciones extremas que van desde el descenso automático hasta la pérdida de su categoría profesional.
San Marcos de Arica vive horas de alta tensión en los escritorios del fútbol chileno. La ANFP oficializó una denuncia formal ante el Tribunal de Disciplina por graves anomalías en los antecedentes presentados ante la Unidad de Control Financiero. La acusación no es menor: el directorio apunta a que la dirigencia ariqueña entregó información falsa o distorsionada sobre el capital real que maneja para operar esta temporada.
El foco del conflicto estalla al contrastar las propias cifras entregadas por la institución. En su declaración jurada para el primer trimestre de 2026, el club aseguró contar con un capital de funcionamiento de $82.261.000. Sin embargo, la sorpresa saltó al revisar los balances oficiales entregados a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) con cierre al 31 de diciembre de 2025: allí el club registraba un patrimonio neto negativo de $2.909.444.
Divergencias contables sin respaldo legal
La diferencia abismal entre ambos reportes encendió las alarmas de la sede de Quilín. Desde el ente rector explicaron que para dar ese salto contable en tan poco tiempo debe existir un respaldo claro, como una capitalización aprobada, una condonación de deuda formal o un proceso de reestructuración debidamente documentado. Sin esos papeles sobre la mesa, la inconsistencia resulta insostenible.
Las palabras desde el organismo rector fueron tajantes al respecto: «No existe una tercera posibilidad». Para la ANFP, o el club demuestra con documentos válidos cómo saneó esas cifras en tiempo récord, o derechamente la información entregada en la declaración jurada no corresponde a la realidad.
Un panorama deportivo amenazado por el reglamento
Si el Tribunal de Disciplina comprueba las faltas al reglamento de control financiero, el castigo para los nortinos será lapidario. El abanico de sanciones contemplado para este tipo de infracciones considera desde el descenso automático de categoría hasta la desafiliación inmediata del fútbol profesional.
La bomba dirigencial estalla además en un momento deportivo clave. San Marcos marcha octavo en la tabla de la Primera B 2026 con 30 puntos, peleando en la zona media del torneo de Ascenso, muy lejos de la zona crítica que hoy ocupa Rangers de Talca. Ahora, el destino del club no depende de lo que haga el plantel en la cancha, sino de la defensa que presenten sus abogados para evitar el peor desenlace institucional.




