
A la medianoche de este histórico 21 de mayo, familiares, amigos y seguidores de esta agrupación se congregaron en el Club Unión Morro para entonar a todo pulmón el Himno a Iquique. En un acto de profundo patriotismo y resguardo de las tradiciones, la comunidad demostró que la memoria de los héroes navales de 1879 sigue latiendo con fuerza inquebrantable en el barrio fundador de la ciudad.
La magia y el fervor de las Glorias Navales en Iquique trascienden los actos oficiales del día. La verdadera devoción de esta tierra tiene su génesis en la oscuridad de la noche, justo cuando el reloj marca la medianoche y el calendario da paso al tan esperado 21 de mayo. Bajo esa mística indiscutible, el Club Unión Morro volvió a estremecerse de emoción, protagonizando uno de los homenajes ciudadanos más puros, tradicionales y conmovedores de las festividades locales.
La iniciativa, organizada por la Agrupación Tambo Andino Iquique, reunió a decenas de vecinos y familias enteras para esperar la llegada de la fecha más gloriosa de la capital regional.
A las cero horas en punto
El silencio habitual de la noche fue interrumpido por la música que emergió desde las entrañas mismas del recinto morrino. Justo a las cero horas, comenzó a escucharse con fuerza el Himno a Iquique, entonado con un orgullo indescriptible por los presentes en el Club Unión Morro.
Fue una escena íntima y cargada de simbolismo, donde abuelos, jóvenes y niños de pie cantaron con el alma emocionada aquellas estrofas que definen la identidad de quienes habitan este puerto:
«Cantemos con el alma estremecida… Iquique, Iquique, Iquique… ese gran honor de nuestras vidas, mi viejo heroico Iquique…»
El bastión de la memoria iquiqueña
Las voces resonaron con fuerza, transformando los primeros minutos de la jornada en un instante de profundo patriotismo y memoria. Fue el momento exacto donde la tradición, la cultura popular y el amor incondicional por la ciudad se entrelazaron de manera perfecta para rendir un homenaje sincero a los héroes de mayo y a todos aquellos marinos inmortales que entregaron su vida por Chile hace 147 años.
A medida que las últimas notas del himno se desvanecían en la madrugada, una certeza irrefutable quedó flotando en el ambiente, una premisa que los vecinos repiten como un juramento sagrado: la historia sigue viva m{as que nunca. El Morro no olvida. Iquique jamás olvida a sus héroes.




