
Un lapidario informe del ente contralor reveló que un profesional de la Secretaría Municipal de Alto Hospicio prestó servicios externos para Pozo Almonte y privados mientras estaba contratado por 44 horas semanales. El funcionario recibió pagos por más de 43 millones de pesos y realizó asesorías incluso durante periodos de licencia médica.
Una grave crisis de probidad sacude los cimientos de la Municipalidad de Alto Hospicio (MAHO). Un reciente informe de la Contraloría Regional de Tarapacá (Oficio N° OF83363/2026) confirmó una serie de irregularidades protagonizadas por el funcionario Erwin Martínez Espinoza, quien, aprovechando su posición y jornada laboral, habría operado una red de asesorías externas que le reportaron millonarios ingresos adicionales.
El «doble sueldo» y las asesorías cruzadas
El funcionario, quien mantiene un nombramiento a contrata en el escalafón profesional (grado 9°) de la Secretaría Municipal con una jornada de 44 horas semanales, fue objeto de una fiscalización tras denuncias que apuntaban a que prestaba servicios como asesor externo para la Municipalidad de Pozo Almonte (MPA) y para terceros en causas judiciales.
La investigación de Contraloría, cruzada con datos del Portal Mercado Público, constató que Martínez prestó servicios para Pozo Almonte mediante trato directo entre julio de 2023 y octubre de 2025. Los pagos por estas asesorías externas totalizan la suma de $43.859.039, una cifra que percibió de forma paralela a su remuneración mensual en la MAHO.
Trabajo durante licencias médicas y jornada laboral
Uno de los puntos más críticos del informe señala que el funcionario realizó estas actividades externas dentro de su jornada laboral obligatoria en Alto Hospicio. Más grave aún, la Contraloría evidenció que Martínez prestó servicios y tramitó causas ante tribunales de justicia mientras se encontraba haciendo uso de licencias médicas durante los meses de enero y febrero de 2025.
«Se constató que el funcionario habría prestado servicios para la Municipalidad de Pozo Almonte y a terceros mientras se encontraba con licencia médica», sentencia el documento, lo que constituye una infracción directa al principio de probidad administrativa y al régimen de seguridad social.
Falta de control y responsabilidad de jefaturas
El informe también apunta sus dardos hacia el Secretario Municipal de Alto Hospicio, José Valenzuela, quien es el superior jerárquico directo de Martínez. Se detectaron graves irregularidades en el registro de asistencia y una falta de supervisión efectiva, lo que habría facilitado que estas situaciones se prolongaran en el tiempo sin ser detectadas ni sancionadas internamente.
La denuncia original sugería que estas actividades eran de conocimiento de la jefatura, lo que ahora pone bajo la lupa la responsabilidad administrativa de quienes debían velar por el cumplimiento de la jornada y el correcto uso de los recursos públicos.
Medidas instruidas por Contraloría
Ante la contundencia de los hallazgos, la Contraloría Regional de Tarapacá ha instruido a la Municipalidad de Alto Hospicio el inicio inmediato de un proceso disciplinario para determinar las responsabilidades administrativas correspondientes. Además, el caso podría derivar en acciones legales para el reintegro de remuneraciones percibidas indebidamente durante el uso de licencias médicas.
Este caso reabre el debate sobre la fiscalización interna en los municipios de la región y la necesidad de mecanismos más estrictos para evitar que funcionarios públicos utilicen su tiempo y posición para fines de lucro privado, vulnerando la confianza de la ciudadanía.




