
Mientras el Ejecutivo intenta contener la crisis asegurando que se trató de una «imprecisión de lenguaje», figuras clave del Partido Republicano, la UDI y RN apuntan sus dardos hacia Hacienda y el Segundo Piso. La polémica palabra «descontinuar» puso en jaque el compromiso de campaña del Presidente Kast sobre el gasto social.
El diseño del Presupuesto 2027 ha generado la primera gran grieta comunicacional y política en la administración del Presidente José Antonio Kast. La filtración de un oficio de la Dirección de Presupuestos (Dipres), que recomendaba «descontinuar» programas de alta sensibilidad como la alimentación escolar, desató una tormenta que el oficialismo aún intenta amainar, buscando determinar quiénes fueron los «creativos» detrás de un documento que contradice las promesas de campaña del Mandatario.
A pesar de que el propio Presidente Kast salió al paso este fin de semana asegurando que «no tenemos ninguna intención de cortarle el alimento a los niños», la desconfianza se instaló no solo en la oposición, sino en las filas propias, donde se exige una revisión profunda de la cadena de mando que permitió la salida de dicho texto.
Fuego amigo: El Segundo Piso y Hacienda en la mira
Las críticas más duras vinieron desde el corazón del oficialismo. El timonel del Partido Republicano, Arturo Squella, fue tajante al calificar el hecho como un error que debe ser corregido internamente. «Yo llamaría al Segundo Piso que tomara las riendas de esas correcciones, precisamente para que no se vuelvan a repetir», señaló, desplazando la responsabilidad desde el Ministerio de Hacienda hacia el equipo de asesores directos del Mandatario. Squella instó a revisar quién tomó la decisión de comunicar algo que podía ser usado por «malintencionados».
Por su parte, el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri (UDI), reconoció la falla en la gestión del Ministro Quiroz y la Dipres. «Evidentemente, el oficio de Hacienda no comunica bien y no llegó en el momento correcto», sostuvo, evidenciando que el manejo del erario nacional está sufriendo baches de coordinación política.
«Descontinuar» vs. «Reformular»: La explicación de la Dipres
Desde el Gobierno, el Subdirector de la Dipres, José Ignacio Llodrá, intentó bajar el perfil a la polémica durante un seminario en la Universidad Católica, reconociendo que el uso del lenguaje fue desafortunado. «En vez de descontinuar, quizá la palabra era más bien reformular», admitió Llodrá, explicando que la intención no es eliminar la política pública (como la alimentación), sino cambiar la herramienta o el método de ejecución si este presenta fallas.
Sin embargo, esta explicación técnica no convenció a todos. La diputada Ximena Ossandón (RN) manifestó su preocupación por los contenidos de fondo. «A mí lo que me preocupa es que exista alguien al interior del gobierno que esté convencido de recortar programas importantes», afirmó, aventurando que el Presidente probablemente no estaba enterado de la especificidad del oficio.
El fantasma de los 6 mil millones
La polémica toca la fibra más sensible del programa de gobierno: el recorte de 6 mil millones de dólares para sanear las arcas fiscales. El compromiso de Kast fue que este ajuste no afectaría los programas sociales, una promesa que el oficio filtrado puso en duda.
«La comunicación hoy día lo es todo», sentenció la diputada Ossandón, resumiendo el sentir de un sector que teme que estos errores comunicacionales empañen la gestión y den pie a rumores sobre la continuidad de beneficios altamente valorados por la ciudadanía. Por ahora, el «error administrativo» ha forzado al Gobierno a un control de daños que pone el foco en la necesidad de modernizar y pulir la relación entre la Dipres, Hacienda y la oficina presidencial.




