
Tres informes técnicos de Sernageomin confirman un «alto riesgo de remoción en masa» en el sector. Mientras la Capitanía de Puerto prohíbe el ingreso para evitar tragedias, el alcalde Orlando Vargas apunta al MOP y al Gobierno Regional para financiar las costosas obras de mitigación necesarias.
El destino turístico más emblemático de la costa de Arica, las Cuevas de Anzota, permanece bajo una estricta prohibición de ingreso que ha generado diversas dudas en la comunidad. Ante las críticas, tanto la Capitanía de Puerto de Arica como la Municipalidad han salido a aclarar que el cierre responde exclusivamente a razones de seguridad pública y fenómenos naturales, descartando responsabilidades administrativas locales.
Los argumentos técnicos del cierre
La medida de clausura no es arbitraria. Según explicó el Capitán de Puerto de Arica, Felipe Rodríguez, la resolución se sustenta en tres estudios científicos (dos de ellos elaborados por Sernageomin) que arrojan resultados concluyentes: la zona presenta una inestabilidad geológica crítica.
«Hay un alto riesgo de remociones en masa que representan un peligro real para la vida de las personas. El lugar está bloqueado y existe señalización clara; la responsabilidad hoy es de cada individuo que decide ignorar la advertencia», enfatizó la autoridad marítima, haciendo un llamado urgente a no transitar por el sector ante la posibilidad de desprendimientos de rocas.
El rol del Municipio y la búsqueda de soluciones
El alcalde de Arica, Orlando Vargas, fue enfático en señalar que la municipalidad no tiene las competencias legales ni los recursos para decretar una reapertura por cuenta propia. «La ignorancia nunca es buena«, declaró el edil en respuesta a críticas de algunos parlamentarios, aclarando que la administración anterior no tuvo responsabilidad en el cierre y la actual no puede forzar una habilitación sin obras de ingeniería previas.
Para que las cuevas vuelvan a recibir visitantes, se requiere:
- Un estudio de mitigación: Licitado idealmente por organismos técnicos como el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
- Financiamiento robusto: Dada la magnitud de las obras para contener los cerros, se necesitarían recursos de nivel regional (GORE).
- Ejecución de defensas: Implementar mallas o estructuras que neutralicen el peligro de derrumbes.
¿Hay esperanza para Anzota?
Pese al complejo escenario, el Capitán de Puerto envió un mensaje de optimismo, asegurando que «no hay problema sin solución» y que, con el trabajo interinstitucional adecuado, el sitio podría recuperarse en el futuro. Por ahora, el llamado de las autoridades es a respetar la restricción y entender que se trata de un fenómeno natural impredecible que obliga a priorizar la vida por sobre el turismo.







