LocalNoticias

TERMINAL DE BUSES EN IQUIQUE: MEJORAS PARA UN RECINTO COLAPSADO Y PROYECTO MILLONARIO EN DUDA

La Municipalidad de Iquique informó avances en una serie de obras de mejoramiento en el Terminal Rodoviario actual, orientadas a optimizar las condiciones de atención para pasajeros y trabajadores. Sin embargo, estas intervenciones se desarrollan en medio de un escenario de cuestionamientos por la falta de definición del nuevo terminal proyectado para la ciudad.

Las obras buscan modernizar parcialmente un recinto que opera desde hace más de tres décadas y que hoy se encuentra sobrepasado, deteriorado y con graves falencias estructurales.


BAÑOS RENOVADOS Y MEJORAS VISUALES

Entre los trabajos ejecutados se encuentra la rehabilitación de los baños de hombres y mujeres, tras una remodelación completa que incluyó nuevos lavamanos, secadores de manos, extractores de aire y terminaciones de mayor estándar.

A esto se suman intervenciones como la eliminación de la reja hacia Avenida Arturo Prat, reemplazada por un muro definitivo, la instalación de sombreaderos de madera, el recambio de asientos para pasajeros y la renovación de la pintura exterior y gigantografías del recinto.

Las faenas son realizadas por una empresa externa, mientras el municipio trabaja en el diseño de un nuevo terminal de buses proyectado para Avenida Tadeo Haenke.


NUEVO TERMINAL SIN TERRENO Y CON MILLONES YA GASTADOS

Pese a los anuncios, el futuro del nuevo Terminal Rodoviario sigue sin una ubicación definida. El concejal Martín Lonza advirtió que no existe actualmente un terreno asegurado para su construcción, a pesar de los recursos invertidos en estudios de prefactibilidad y diseño.

Según explicó, el emplazamiento vinculado al proyecto del teleférico Tadeo Haenke presenta problemas de factibilidad territorial, lo que deja nuevamente al proyecto sin un lugar concreto para ejecutarse.

El edil calificó la situación como un grave retroceso para la planificación urbana, considerando que el actual terminal se encuentra colapsado y sin capacidad para responder al aumento de pasajeros.


CRÍTICAS POR RETRASOS, ROBOS Y FALTA DE SEGURIDAD

La crisis del terminal se agudizó tras un reciente robo que afectó a oficinas de empresas de buses durante la madrugada, evidenciando la ausencia de vigilancia efectiva. Trabajadores denunciaron que los delitos son reiterados y que las reparaciones deben ser financiadas por las propias empresas.

Además, un contrato municipal cercano a los $60 millones para trabajos de pintura y mejoramiento estético, aprobado en noviembre de 2025, presentó retrasos de más de tres meses respecto a los plazos comprometidos, ya que hoy en la segunda quincena de febrero se están viendo los trabajos anunciados.


“NO HAY PINTURA QUE TAPE EL ABANDONO”

Usuarios y trabajadores coinciden en que las obras actuales son solo soluciones temporales. “No hay pintura que tape el abandono”, señalaron pasajeros frecuentes, apuntando a que los problemas de fondo —como el colapso del alcantarillado, la falta de guardias y la saturación diaria— siguen sin resolverse.

Mientras se proyecta una inversión superior a los 25 mil millones de pesos para un nuevo terminal con posible entrega hacia 2029, el actual recinto continúa funcionando bajo condiciones precarias, afectando la imagen urbana y la experiencia de quienes ingresan a Iquique por vía terrestre.

El contraste entre mejoras superficiales y un proyecto sin ubicación definida mantiene al terminal atrapado en un ciclo de promesas, retrasos e incertidumbre.

Periodista con licenciatura en Comunicación Social. Fotógrafa motorsport amante del Rally Cross Country, Rally Mobil y de las carreras de velocidad de motos y automóviles.

Artículos relacionados

Botón volver arriba
🔴 En vivo