
El astro transandino marcó un doblete en la victoria 2-0 sobre la escuadra europea en Dallas, erigiéndose como el máximo goleador de todos los tiempos en la historia de las Copas del Mundo. Con este resultado, la «Albiceleste» sumó puntaje ideal en el Grupo J y consolida sus credenciales en el Mundial 2026, mientras que el ’10’ alcanzó el olimpo definitivo del fútbol planetario.
Una jornada mágica, cargada de emotividad y con tintes de epopeya histórica se vivió este domingo en suelo estadounidense. La Selección de Argentina aseguró su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 tras derrotar por 2-0 a Austria en el AT&T Stadium de Dallas. La gran figura de la velada fue, de manera indiscutible, Lionel Andrés Messi, quien anotó un doblete y se transformó oficialmente en el máximo artillero en solitario de la historia de los Mundiales de la FIFA con 18 conquistas, rompiendo todos los registros previos.
Con este sólido triunfo, el combinado dirigido por Lionel Scaloni alcanzó los 6 puntos en el Grupo J, quedando a un paso de abrochar el liderato absoluto de la zona. Dicha plaza de privilegio podría confirmarse matemáticamente esta misma noche si Jordania no logra derrotar a Argelia; en caso contrario, a los campeones del mundo les bastará un empate o una victoria el próximo sábado ante los jordanos para asegurar el primer puesto sin depender de terceros de cara a la ronda de los 32 mejores.
De errar un penal a la redención eterna en Dallas
El partido, correspondiente a la segunda fecha de la fase grupal, se anticipaba como un duro cruce táctico frente a la denominada «manada de lobos» del estratega austríaco Ralf Rangnick, conocida por su asfixiante presión alta. Sin embargo, Scaloni ganó la batalla en la pizarra disponiendo un esquema vertical, de transiciones veloces y resguardo absoluto en campo propio, lo que anuló por completo la propuesta centroeuropea y le otorgó total tranquilidad al guardameta Emiliano «Dibu» Martínez.
El camino al triunfo no estuvo exento de suspenso. Apenas a los 3 minutos de iniciado el juego, el defensor Stefan Posch cometió una infracción penal sobre Lautaro Martínez que obligó a la intervención del VAR. A los 9′, Lionel Messi asumió la responsabilidad desde los doce pasos, pero su remate se abrió en demasía, estrellándose de manera increíble en el vertical izquierdo del portero Alexander Schlager.
Pese al golpe anímico, y a sus casi 39 años, el capitán argentino demostró que su vigencia se mide en sabiduría y no en desgaste físico. Tras dos intervenciones providenciales del zaguero del Real Madrid, David Alaba, la paridad se rompería de forma definitiva. Al minuto 38’, Messi apareció libre desde la segunda línea de ataque, controló un pase hacia atrás de Facundo Medina y colocó el balón con el interior de su botín izquierdo en la red, desatando la locura colectiva en las tribunas y firmando su gol histórico número 17 en citas planetarias.
Solidez colectiva, rotación y el broche de oro en el epílogo
En la segunda mitad del cotejo, Austria intentó adueñarse de la posesión del balón, pero careció de profundidad, ideas y verticalidad en los últimos metros de la cancha. La aproximación más peligrosa de los europeos fue un tiro libre ejecutado por Marcel Sabitzer que contuvo con solvencia el «Dibu» Martínez. Al ver el partido controlado, Scaloni movió el tablero para dosificar el desgaste de sus dirigidos, propiciando el ingreso de Julián Álvarez en la ofensiva y ratificando el óptimo retorno a las canchas del lateral Nicolás Tagliafico.
Cuando el compromiso parecía expirar con la mínima ventaja, el ’10’ volvió a frotar la lámpara para cerrar una noche de ensueño. A los 90+5 minutos, Messi peleó un balón dividido en el área chica, resistió la marca y, casi desde el suelo, remató para decretar el 2-0 definitivo. Con este grito, el astro trasandino sumó su quinto gol en apenas dos partidos disputados en la presente cita mundialista, sepultando cualquier debate y estirando su ventaja en los libros de historia del balompié internacional.
El calendario de la Copa del Mundo no da tregua y la fase de grupos ya visualiza su jornada de clausura en el Grupo J: el próximo sábado a las 23:00 horas, Argentina cerrará esta etapa enfrentando a Jordania, mientras que de forma simultánea, Austria buscará un milagro de clasificación midiéndose ante la escuadra de Argelia.




