
El director general de la institución policial, Eduardo Cerna, desmintió las versiones de abandono estatal en los controles aeroportuarios, precisando que los menores de edad se encuentran plenamente regularizados, escolarizados e insertos en la red de salud pública. La indagatoria penal se enmarca en las fiscalizaciones ordenadas por presunto tráfico de personas.
Un importante vuelco operativo y de certezas institucionales se registró en las últimas horas respecto a la situación de vulnerabilidad de la infancia migrante en el territorio nacional. El director general de la Policía de Investigaciones (PDI), Eduardo Cerna, confirmó la localización efectiva de 52 de los 64 niños, niñas y adolescentes (NNA) de nacionalidad haitiana que figuraban en condición de inubicables en un reciente preinforme emitido por la Contraloría General de la República.
La búsqueda y fiscalización masiva de estos menores de edad se activó bajo una estricta indagatoria penal del Ministerio Público y las policías, orientada a descartar o ratificar la existencia de redes criminales dedicadas al presunto delito de tráfico de personas. Las alarmas iniciales apuntaban a la posible desprotección y pérdida de rastro de los infantes tras sortear los controles migratorios fronterizos en el principal terminal aéreo del país.
Escolarizados y con salud pública: Los detalles del hallazgo
Frente a la controversia pública detonada por el informe del órgano contralor, el jefe máximo de la policía civil fue enfático en salir a disipar los cuestionamientos sobre supuestas fallas sistémicas u omisiones en las aduanas chilenas. Según los antecedentes consolidados de las intervenciones en terreno, los 52 menores de edad encontrados estaban plenamente escolarizados e ingresados formalmente al sistema de salud de Chile, registrando un ingreso bajo los parámetros y exigencias legales vigentes.
“Que entraron libremente y nadie se preocupó de ellos, transitando en el aeropuerto como si fuesen invisibles, no es así. A la fecha, de los 64 NNA que en la fijación de Contraloría no fueron habidos, hemos encontrado 52”, aseveró de forma tajante el director Eduardo Cerna, defendiendo el actuar preventivo y el registro de la policía de control de fronteras.
Autocrítica y revisión de los protocolos fronterizos
Pese al saldo favorable que da tranquilidad sobre el bienestar físico y el arraigo social de la gran mayoría de los niños pesquisados, la máxima autoridad de la PDI mantuvo una postura cauta en materia de perfeccionamiento logístico. Cerna afirmó que, independiente de que los casos aludidos por la Contraloría cumplieron de forma estricta con la normativa migratoria vigente al momento de su arribo, todos los procedimientos fronterizos e intersectoriales son susceptibles de optimización.
“Si el proceso está bien hecho, siempre es bueno revisarlo; si hay falta de articulación entre los estamentos públicos, habrá que corregirla”, sentenció el alto mando policial, abriendo la puerta a mesas de trabajo conjunto con el Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) y los ministerios de Educación y Salud para afinar el monitoreo posterior de los extranjeros en edad escolar. Las pesquisas conjuntas continúan activas en diversas regiones de Chile para dar de manera perentoria con el paradero de los 12 menores de edad restantes que completan el informe de fiscalización original.




