
En una sesión clave para el desarrollo energético del norte grande, el Comité de ministros ratificó la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) para el proyecto Subestación Nueva Lagunas y la línea de transmisión Nueva Lagunas–Kimal. Esta iniciativa, que representa una inversión aproximada de US$195 millones, se posiciona como una de las obras de infraestructura eléctrica más importantes para la Región de Tarapacá en el presente ciclo.
El proyecto se emplazará específicamente en la comuna de Pozo Almonte y contempla la construcción de una subestación seccionadora que conectará directamente con la localidad de María Elena, en la región de Antofagasta. Esta obra busca robustecer la estabilidad de la red eléctrica nacional, permitiendo una mejor distribución de la energía y potenciando el desarrollo industrial de la provincia del Tamarugal.
GESTIÓN Y CELERIDAD PARA LA REGIÓN
La aprobación de este proyecto en Tarapacá forma parte de una estrategia del Ejecutivo para acelerar la revisión de inversiones estratégicas que se encontraban en tramitación. Durante la sesión, se enfatizó que la rapidez en la gestión busca ser un motor para la reactivación económica local, asegurando que los capitales se traduzcan en obras concretas y dinamismo para la zona norte.
En ese sentido, Francisca Toledo, ministra del Medio Ambiente, indicó que “en menos de 2 meses de gobierno el Comité de Ministros se ha reunido tres veces. Esta es una demostración clara de nuestro foco: la gestión. Nuestro objetivo es agilizar los procesos, porque no hay gestión ambiental real si no cumplimos nuestros propios plazos”. La secretaria de Estado subrayó que esta aceleración no significa rebajar los estándares ambientales.
CERTEZA TÉCNICA Y FUTURO ENERGÉTICO
Con esta ratificación, el sistema de evaluación da una señal de certeza a las inversiones en el norte. El proyecto en Pozo Almonte es parte de un paquete de iniciativas ya revisadas que superan los 3.300 millones de dólares a nivel nacional, consolidando a nuestra región como un punto estratégico en el mapa de la infraestructura eléctrica del país.
En esa línea, Arturo Farías, director ejecutivo del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), señaló que el propósito es “fortalecer la certeza técnica del sistema”, garantizando que el crecimiento se realice en “estricto cumplimiento de la normativa ambiental vigente”. Se espera que, tras este respaldo del Comité de ministros, las obras en la región puedan iniciar sus fases de ejecución en el corto plazo.




