
En una definición no apta para cardíacos, el equipo dirigido por Vanessa Arauz se impuso por 2-1 en Paraguay. Con un golazo de Antonella Martínez y una aparición providencial de Catalina Muñoz al minuto 90, la selección nacional sacó pasajes para la cita planetaria de Marruecos 2026, desatando la locura en el Estadio Ameliano Villeta.
El fútbol femenino chileno vuelve a abrazar la gloria. En una tarde marcada por el temple, el buen juego y una dosis épica de garra, la Selección Chilena Femenina Sub-17 consiguió una clasificación histórica al Mundial de la categoría. En un duelo directo por el cupo mundialista, las «Dragonas» (en espíritu) y representantes de todo un país vencieron a Ecuador por 2-1, sellando su regreso a la élite del fútbol juvenil femenino.
Con este triunfo, Chile se une a la selecta lista de sudamericanos clasificados junto a Brasil, Argentina y Venezuela para la cita que se desarrollará en Marruecos entre el 17 de octubre y el 7 de noviembre de este año.
Un inicio de ensueño y la magia de Martínez
El encuentro comenzó con un Ecuador dominante desde lo físico, intentando asfixiar a la Roja con una presión alta. Sin embargo, la jerarquía individual chilena apareció temprano para cambiar el guion. A los 9 minutos, la gran figura del torneo, Antonella Martínez, recibió el balón por el sector izquierdo, se perfiló y sacó un potente zurdazo al ángulo que resultó inalcanzable para la portera rival.
El golazo de Martínez no solo puso en ventaja a Chile, sino que inyectó una confianza vital en el esquema de Arauz. La Roja pasó a controlar las acciones con un fútbol asociativo y una intensidad defensiva que obligó a la entrenadora ecuatoriana a realizar cambios antes de los 25 minutos de juego.
Resiliencia ante el error
Cuando Chile era notoriamente superior, un infortunio defensivo equilibró las acciones. Tras un error en el despeje de Constanza Sánchez, Arianna Cerda (26’) aprovechó la oportunidad para marcar el 1-1. A partir de ese momento, la «Tri» recuperó el aliento y puso en aprietos a la Roja, llegando incluso a estrellar un balón en el travesaño en el minuto 35.
En el complemento, la entrenadora Vanessa Arauz movió sus piezas con inteligencia. Los ingresos de Cornejo, Benavides y Concha permitieron que Chile recuperara el control del mediocampo y volviera a asfixiar a las ecuatorianas, aunque el gol del triunfo se hacía esperar.
La «hija del gol» sentencia la historia
Cuando el partido expiraba y los penales parecían el destino inevitable, apareció la mística. Catalina Muñoz, hija del histórico goleador Carlos Muñoz, ingresó a la cancha a falta de solo cinco minutos para el final. Muñoz, quien había tenido un torneo complicado debido a las lesiones, estaba destinada a ser la heroína.
Al minuto 90, tras un contragolpe fulminante liderado por Concha, Catalina Muñoz quedó mano a mano y definió con frialdad absoluta entre las piernas de la arquera, desatando el llanto y la alegría de todo el plantel nacional. Fue el «gol de la agonía» que certificó la tercera clasificación de Chile a un Mundial Sub-17, tras las experiencias de 2010 y 2022.
Rumbo a Marruecos
Este logro ratifica el crecimiento del fútbol femenino en el país y posiciona a este grupo de jugadoras como el recambio necesario para la selección absoluta. Ahora, la Roja se prepara para un torneo que, por segundo año consecutivo, se realizará en territorio marroquí, bajo un formato anual que busca potenciar el desarrollo de las futuras estrellas del balompié mundial.




