
El último informe del INE reveló una tasa de desempleo del 7,2% en la región, sin embargo, el aumento de trabajadores sin contrato y la caída de la ocupación femenina encienden las alarmas.
El mercado laboral de la Región de Arica y Parinacota muestra dos caras opuestas según los datos del trimestre diciembre 2025 – febrero 2026. Por un lado, la tasa de desocupación se ubicó en un 7,2%, lo que representa una disminución de 0,7 puntos porcentuales en comparación al año anterior. Esta cifra se explica por una caída del 9,4% en la cantidad de personas cesantes.
No obstante, tras esta mejora superficial se esconde una fragilidad estructural. El dato más crítico es el de la ocupación informal, que escaló hasta el 32,4%, registrando un aumento del 8,8% en doce meses. Esto significa que un tercio de los trabajadores de la región operan hoy sin protección social ni estabilidad contractual.
Brecha de género y retiro del mercado
La crisis de calidad en el empleo afecta de manera desigual a la población. Mientras que la ocupación masculina creció un 4,4%, el empleo femenino sufrió una preocupante caída del 4,1% en el último año.
A esto se suma un fenómeno de desincentivo laboral: la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó un 3,2%, lo que indica que más personas han dejado de buscar empleo de forma activa. Como consecuencia directa, la tasa de participación laboral regional retrocedió hasta situarse en un 59,1%.
Radiografía de la informalidad
El incremento de la informalidad fue impulsado transversalmente, aunque con mayor fuerza en el sector masculino:
- Hombres en la informalidad: Registraron un alza del 12,8%.
- Mujeres en la informalidad: Aumentaron un 4,2%.
Expertos advierten que, si bien hay menos personas buscando empleo, el tipo de trabajo que se está creando carece de las condiciones mínimas de seguridad, lo que plantea un desafío urgente para las políticas públicas regionales en el corto plazo.







