
Un sobrevuelo con la Armada y la Delegación Presidencial confirmó que las obras de contención retuvieron el material sólido en las quebradas clave, mientras Vialidad despeja nieve, rodados y barro para devolver la conectividad a la región.
Las obras de contención aluvional puestas a prueba en el reciente frente meteorológico en Tarapacá pasaron el examen en terreno. Tras una inspección aérea sobre las principales quebradas, las autoridades confirmaron que la infraestructura pública soportó el impacto y evitó consecuencias graves en zonas habitadas.
«Este evento meteorológico nos permitió comprobar en terreno la importancia de las obras de protección que hemos desarrollado. Los muros y medidas de control cumplieron el objetivo para el cual fueron diseñados», aseguró el seremi de Obras Públicas de Tarapacá, Enrique Martínez Arteaga. La autoridad enfatizó además el dato central del balance: a la fecha no hay personas fallecidas que lamentar a causa de esta emergencia.
Diagnóstico desde el aire: quebradas bajo control
Un equipo técnico y político liderado por la delegada presidencial regional, Adriana Tapia, junto al comandante en jefe de la Cuarta Zona Naval, contraalmirante Fernando Méndez, y el director regional de la DOH, Eduardo Cortés, sobrevoló los puntos más críticos: las cabeceras de las quebradas Esmeralda, Zofri, Seca, Santa Rosa y Alto Molle.
El reporte en el lugar arrojó activaciones menores en Zofri y Esmeralda, con arrastres de material estimados entre los 300 y 500 metros cúbicos, volúmenes que los muros lograron mitigar sin contratiempos. En tanto, en Alto Molle, los equipos técnicos mantienen la revisión de un proyecto que busca instalar siete nuevos muros en dos brazos del sector.
«No hemos parado y no vamos a parar hasta que nuestra región vuelva a la normalidad», afirmó la delegada Adriana Tapia, destacando el despliegue de las Fuerzas Armadas, policías, municipios y servicios públicos.
El mapa vial tras las precipitaciones
El frente dejó tareas urgentes para la Dirección de Vialidad. Maquinaria pesada opera de forma continua para despejar cortes provocados por desprendimientos de rocas, material granular y acumulación de nieve en el sector cordillerano.
El panorama del tránsito regional presenta las siguientes condiciones:
- Ruta 16: Habilitada con intermitencia para subida y bajada, utilizando la calzada de bajada y con llamado a transitar con extrema precaución.
- Ruta A-504: Tránsito unidireccional e intermitente habilitado solo para vehículos livianos.
- Ruta A-616 (Zigzag): Se mantiene totalmente cerrada en el sector afectado.
- Ruta 1: Mantiene cortes puntuales, pero los tramos Iquique-Aeropuerto y Aeropuerto-Chanavaya permanecen transitables.
- Rutas cordilleranas (A-961, A-963, A-97B, A-555 y 15-CH): Transitables con precaución por presencia de nieve y maquinaria trabajando.
- Ruta 5: Sin afectaciones directas, plenamente operativa.
Paralelamente, especialistas del MOP iniciaron un levantamiento técnico en terreno para evaluar la condición estructural de los muros de Tierra Armada (TEM) en las rutas A-16 y A-504. «No queremos anticipar conclusiones; primero debemos contar con toda la información técnica. Lo importante es que estamos actuando y resguardando la seguridad de la gente», puntualizó el seremi Martínez.
En materia sanitaria, los 24 sistemas de Servicios Sanitarios Rurales de la región operan con normalidad para 11.792 usuarios, mientras se coordina con camiones aljibe el abastecimiento en sectores más aislados como Caleta Río Seco y San Marcos.




