
El alza histórica en el precio del metal rojo inyecta más de mil millones de pesos a las arcas iquiqueñas en 2026. A nivel nacional, las comunas se reparten cerca de US$ 242 millones, mientras los municipios aceleran la ejecución presupuestaria en seguridad, alumbrado y obras públicas.
El rally del cobre en los mercados internacionales no solo alegra las cuentas del fisco; también está golpeando de forma directa la caja de las municipalidades del norte.
Un informe elaborado por la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere) confirma que los ingresos municipales de Iquique crecieron un 15% al comparar la recaudación de 2025 con los niveles previos a la pandemia de 2019, impulsados fuertemente por los aportes de la Ley de Royalty Minero.
La razón de este salto financiero es clara: el precio promedio de la libra de cobre pasó de registrar US$ 4,149 en 2024 a un promedio de US$ 5,952 durante este 2026. Esta cotización histórica disparó los montos repartidos a las zonas productoras y a los municipios con mayores carencias presupuestarias.
MÁS DE MIL MILLONES DIRECTOS A LAS ARCAS DE IQUIQUE
Dentro de la distribución nacional, que este 2026 contempla una bolsa global de $226.535 millones (unos US$ 242 millones) a repartir entre 308 municipios, el caso de Iquique destaca en la macrozona norte. La comuna de Iquique recibirá $1.042.243.000 por concepto de royalty minero en 2026, recursos provenientes del Fondo de Comunas Mineras, mecanismo creado para compensar las externalidades de la faena minera en los territorios.
Aunque otras comunas mineras del norte registran montos más abultados —como Calama, que lidera el fondo con $4.525.483.000 (US$ 4,85 millones), o Antofagasta, que percibirá $2.140.268.000—, los fondos que ingresan a Iquique representan un respiro clave para la gestión de proyectos comunales.
¿EN QUÉ PUEDE GASTAR LA MUNICIPALIDAD ESTOS RECURSOS?
Los traspasos de dinero se realizan en cuatro cuotas anuales y la semana pasada la Subdere acaba de pagar la tercera cuota. La legislación establece que estos recursos son de libre disposición municipal, por lo que integran directamente el patrimonio del municipio sin destinos amarrados desde el nivel central.
No obstante, los municipios tienen la obligación legal de rendir cuentas de forma anual ante la Subdere, organismo que luego consolida los datos y los envía al Congreso. De acuerdo a las cifras de la misma Subdere sobre el uso de los fondos durante el año pasado:
- Un 40% del Fondo de Comunas Mineras se destina a obras de inversión e infraestructura.
- Un 26% financia bienes y servicios de consumo para la operación comunal.
Desde la Subdere enfatizan que el criterio debe apuntar a proyectos prioritarios para los vecinos. «Los municipios deben hacer un buen uso de estos recursos pensando en las necesidades reales: luminarias, espacios públicos, seguridad, infraestructura y agua potable«, apuntan desde el organismo.
VOLATILIDAD DEL COBRE Y DEBATE POR LAS CONTRIBUCIONES
Especialistas del sector tributario y de economía urbana recuerdan que el royalty es, por su naturaleza, un ingreso sujeto a las variaciones del mercado internacional. Frente al debate de si estos ingresos por el royalty podrían compensar la menor recaudación que tendrán los municipios por las exenciones en el pago de contribuciones a adultos mayores recién aprobadas en el Congreso, los analistas descartan esa posibilidad.
Los expertos señalan que los ingresos del royalty no compensan la pérdida por contribuciones, ya que se tratan de fondos que los municipios ya tienen comprometidos dentro de sus presupuestos ordinarios.
Iquique sigue posicionándose así como una de las comunas beneficiadas directamente por el canon minero, abriendo el debate local sobre qué proyectos prioritarios de seguridad e infraestructura urbana deberían financiarse con esta inyección de dinero fresco.




