
La delegación hospiciana viajó hasta el histórico poblado para sumarse a los peregrinos y celebrar una de las expresiones religiosas más profundas del norte chileno, en un despliegue coordinado por el municipio local.
La devoción por el «Lolo» no sabe de edades ni de cansancio. En pleno corazón de la quebrada, cerca de 200 adultos mayores de Alto Hospicio dijeron presente en la tradicional misa de víspera de San Lorenzo, realizada en el frontis de la emblemática iglesia del poblado de Tarapacá.
Acompañados por miles de peregrinos y vecinos de distintas comunas de la región, la delegación hospiciana se sumó a una jornada cargada de fe, música y emoción popular. El viaje se concretó gracias a una acción conjunta entre la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO) —a través de su Oficina del Adulto Mayor— y la Unidad de Buses Municipales, unidades que coordinaron la logística para trasladar a los abuelos hasta el poblado.
APOYO MUNICIPAL Y VÍNCULO CON LAS TRADICIONES
La iniciativa contó con el respaldo del alcalde Patricio Ferreira y el Cuerpo de Concejales, quienes facilitaron los recursos para que las personas mayores de la comuna pudieran mantener viva su fe y participar directamente en los ritos de la festividad.
Para muchos de ellos, el viaje al pueblo representa una cita impostergable que repiten año tras año para pagar mandas o simplemente pedir por la salud de sus familias.
La misa de víspera es el punto cumbre de las actividades previas a la fiesta principal, consolidándose como una de las muestras de religiosidad popular más relevantes del norte de Chile.
Entre rezos, cantos y el sonido inconfundible de las bandas de bronce, los adultos mayores hospicianos volvieron a ser protagonistas en las calles de tierra de Tarapacá, reafirmando el arraigo cultural que une a toda la provincia en torno a San Lorenzo.




