EXPERTO DE EE.UU. ALERTA QUE CABLE CHINO EN CHILE PODRÍA EXPONER DATOS ESTRATÉGICOS Y ACUSA QUE PROYECTO SE GESTIONÓ “DE FORMA CALLADA”

La creciente rivalidad entre Estados Unidos y China vuelve a tener a Chile en el centro del debate, esta vez por el cuestionado proyecto de cable submarino de origen chino, una iniciativa que ha generado preocupación en Washington por sus eventuales implicancias en seguridad digital.
El académico estadounidense Evan Ellis, especialista en América Latina, advirtió que la infraestructura podría representar un riesgo significativo al permitir la eventual interceptación de datos sensibles, no solo de Chile, sino también de otros países de la región. Esto, explicó, se sustenta en la legislación china que obliga a las empresas a colaborar con el Estado en la entrega de información cuando sea requerido.
A juicio del experto, la conexión directa entre territorio chileno y zonas bajo control chino abre una puerta a posibles vulnerabilidades en comunicaciones estratégicas, incluyendo información gubernamental y flujos de datos regionales.
CUESTIONAMIENTOS POR MANEJO RESERVADO DEL PROYECTO
Uno de los elementos más controvertidos es la forma en que se habría llevado adelante la iniciativa. Según Ellis, el proceso habría sido manejado con discreción para evitar generar alertas en Estados Unidos, lo que añade dudas sobre la transparencia en su tramitación.
En paralelo, el especialista puso en duda la necesidad técnica del proyecto, afirmando que Chile ya cuenta con capacidad suficiente gracias a infraestructura existente, como un cable con mayor ancho de banda impulsado por una empresa tecnológica estadounidense, lo que restaría urgencia a una nueva inversión de este tipo.
Estas críticas se dan en un contexto donde incluso se han producido medidas diplomáticas por parte de Estados Unidos, reflejando la sensibilidad del tema en la relación bilateral.
UNA DISPUTA QUE VA MÁS ALLÁ DE LO TECNOLÓGICO
El análisis del experto se enmarca en una mirada más amplia sobre la presencia de China en América Latina. Según explicó, las inversiones del gigante asiático no responden únicamente a intereses económicos, sino que también incorporan dimensiones políticas y estratégicas, replicando un modelo que ya se observa en otras regiones del mundo.
En ese sentido, advirtió que infraestructuras civiles, como puertos o redes digitales, podrían adquirir relevancia en escenarios de conflicto internacional, afectando rutas comerciales o sistemas de comunicación clave.
No obstante, reconoció que Chile enfrenta un escenario complejo. Por un lado, mantiene una relación económica profunda con China, mientras que por otro, busca fortalecer sus vínculos con Estados Unidos, lo que obliga a un delicado equilibrio en la toma de decisiones.
En definitiva, el debate sobre el cable submarino no solo responde a una discusión técnica, sino que refleja la creciente competencia geopolítica por la influencia en la región, donde proyectos de conectividad pueden transformarse en piezas clave dentro de un tablero global cada vez más tensionado.




